Expedientes disciplinarios para quienes no respetaron el pacto

Cuando muchos creíamos que la orden del bipartito de aislar completamente al PP se iba a cumplir sin excepciones en el reparto del botían electoral del 27-M comenzaron a surgir las sorpresas.

El incumplimiento del pacto de progreso privó a los socialistas de tres alcaldías en la provincia de La Coruña, y a los nacionalistas de gobernar en la localidad pontevedresa de Pontecesures.

El PSdeG se queda sin el bastón de mando en Porto do Son, donde los cuatro concejales del BNG desobedecieron el mandato de la dirección y se votaron a sí mismos, con lo que propiciaron que el popular Manuel Tomé sea el alcalde. Además, los socialistas pierden Corcubión y Muros, pese a ser la lista más votada debido a la alianza entre nacionalistas y populares.

En Pontecesures fueron los concejales del PSdeG los que rompieron el pacto al apoyar a los independientes e impedir un gobierno nacionalista.

Los socios de Gobierno en la Xunta se apresuraron a anunciar que con carácter inmediato se les abrirá expedientes disciplinarios con propuestas de expulsión a los miembros de estos grupos municipales, y en el caso de los independientes presentados bajo la lista del PSdeG tendrán que abandonar la adscripción.

Más hipócrita no pudo estar Touriño al decir el PSOE y el BNG, adoptaron «un serio compromiso» para que en Galicia «pudiera extenderse esa mayoría de cambio a la mayoría de los municipios, respetando -subrayó-, la voluntad de los ciudadanos y garantizando estabilidad y gobernabilidad». Ya vemos como respetan la vountad de quienes no piensan como ellos.

Asimismo, la falta de acuerdo en Foz, As Nogais, A Fonsagrada y Ribadeo, donde BNG y PSdeG no se apoyaron, no se aplicará la disciplina de partido al considerar estas formaciones que no hubo ruptura del pacto, ya que estas decisiones no afectan a la composición de los gobiernos locales. Así, los tres primeros estarán en manos de los socialistas y el de Ribadeo será gobernado por el Bloque.

En el caso del concello de Meira (Lugo), sin contar con representación nacionalista, los populares dieron sus votos del PSdeG, con sólo un concejal, rompiendo así el principio defendido por el PPdeG de apoyar la candidatura más votada.

También en Ponteareas, donde el BNG obtuvo más votos el pasado 27 de mayo, el PPdeG y Unión de Condado Paradanta, gobernarán en mayoría, tras alcanzar un acuerdo a última hora, y con el que ambos cabezas de lista, el popular Salvador González Solla, y la independiente Nava Castro, se alternarán el poder cada dos años.

Y en Lugo siguen los problemas. López Orozco advirtió al BNG que, ante las negociaciones que mantienen abiertas ambas formaciones, «no se puede nadar contra corriente» y no descartó buscar apoyos también en el PPdeG.

Orozco subrayó que, para gobernar, «tiene que haber diálogo» porque en política «nadie tiene la verdad absoluta, ni tan siquiera los del Bloque», señaló. «Ahora necesito de apoyos del BNG, o del PPdeG, para gobernar», precisó.

En este sentido, responsabilizó de las diferencias que existen entre socialistas y nacionalistas a los «problemas internos» que padece el BNG en la ciudad. «Invito a leer los periódicos sobre los problemas que hay entre Esquerda Nacionalista y los duros de la UPG. ¿Cómo se explica que quedemos en vernos y luego cuando va haber la reunión el pobre hombre diga que no?», dijo en alusión a Laxe.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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