Rupert Murdoch: «El hombre que controla las noticias»

Rupert Murdoch: "El hombre que controla las noticias"

(PD).- Es uno de los hombres más influyentes del planeta. También uno de los más poderosos. Es ‘El hombre que controla las noticias’, según titula el último libro de Michael Wolff, en un juego de palabras que hace referencia a su empresa News (Corporation) y el género informativo más extendido.

En éste se pormenoriza la vida del magnate Rupert Murdoch, siempre ligada a la comunicación y, cada vez más, a la economía mundial.

Unos de los episodios más reseñables -no podía ser de otra forma- tenía que ser su aterrizaje en Dow Jones. La operación suponía una revolución en el puesto de máxima responsabilidad del grupo, controlado por la familia Bancroft. El presidente desde 1993, Peter Kahn, cumplía a la perfección el perfil de un periodista excelente, pero en 2005 fue sustituido por Rich Zannino, experto en mercados, pero no periodista.

En el libro, Wolff describe a Zannino como un hombre aficionado a los trajes caros y los calcetines de cachemir. Pero las diferencias de punto de vista con sus compañeros no se quedaba en la moda; también en la forma de labrarse los contactos. En cuando le surgió la oportunidad de citarse con Murdoch, lo hizo. Eso sí, sin comentar nada a nadie de Dow Jones, tal y como recoge el libro.

La compañía, pese al interés de Murdoch, no estaba en venta. Sin embargo, la familia Bancroft ha bía dudado en sacar de Dow Jones a Kahn. Y éste no estaba precisamente dispuesto a la venta.

A partir del verano de 2006, Murdoch comienza a estudiar la situación financiera de Dow Jones. En una de sus charlas con Zannino, con interrupción de las vacaciones de éste en Bahamas incluida, Murdoch le comunica: «Estoy pensando en hacer una oferta para comprar Dow Jones».

Zannino contesta que todo depende de la familia Bancroft, no de él, aunque, según Wolff, la cantidad ofrecida le dejó atónito. El magnate australiano responde que piensa comunicar la cantidad directamente al consejo de Dow Jones y que está dispuesto a ofrecer 60 dólares por cada acción, una cantidad muy por encima de lo esperado.

Ya en el coche, de vuelta, Zannino digiere la propuesta, auque acaba de negar a Murdoch toda posibilidad, y se pone en contacto con el abogado de Dow Jones, Joe Stern, para advertirle: «Me ha dado una cifra». Así, Murdoch se ganó primero el favor del presidente Zannino. Posteriormente trasladó sus intenciones a Michael Elefante, miembro de la familia Bancroft y del citado consejo. La oferta estaba ya encarrilada.

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