Álvaro Pombo: «Lo que hoy no se puede ser es socialista porque se han desecho mucho»

Álvaro Pombo: "Lo que hoy no se puede ser es socialista porque se han desecho mucho"

Miguel Pato y Ana Avellano (PD)-. «La izquierda tiene un gran problema de identidad», lamenta el autor de “Virginia o el interior del mundo”. Para él, votante tradicionalmente socialista, hoy hay que pensar en una nueva izquierda.

Álvaro Pombo nos traslada al interior del mundo de Virginia Montes con su nuevo trabajo literario. Una mujer de clase alta, a principios del siglo XX, que abraza el socialismo tras la muerte de su joven amante en la guerra al culpar al entonces rey Alfonso XIII.

En “Virginia o el interior del mundo” (Ed. Planeta) la protagonista se ve anclada a ese pasado y hace que la realidad exterior le rehúya cada vez más. Se encierra en su mundo interior hasta que “acaba como acaba”.

“Virginia es un personaje obstinado o introvertido. Se da un juego de matices que al lector seguramente le divertirá desentrañar”.

¿Qué debe hacer Virginia con su vida? Se pregunta en un momento dado el narrador. ¿Cuándo fue la última vez que se pregunto qué debe hacer Álvaro Pombo con su vida?

Lo que voy a hacer con lo que me quede de vida es escribir.

¿Escribe muchas horas al día?

No es que escriba durante muchas horas pero estoy mucho tiempo dedicado a ello. Buero Vallejo decía que a él lo que le gustaba era haber escrito. En mi caso siempre será el estar en condiciones para seguir escribiendo.

Me gusta mucho que me lean mis amigos. Con el resto de lectores (Álvaro Pombo vende entre 30.000 y 40.000 ejemplares de cada una de sus obras) no puedo hablar con todos. Aunque ahora con la era de Internet las cosas están cambiando.

De hecho, usted tiene un blog…

Estoy experimentando. Tengo un blog desde hace tres semanas sobre Barack Obama.

¿Por qué Barack Obama?

Me parece que es un caso especial. Es un político marginal. No viene de donde tiene que venir un político. Además, contra la apariencia de glamour (que también la tiene), Barack Obama es frío y prudente. Esa prudencia es fruto de su educación en la posibilidad.

Enfrentarse a la posibilidad del propio fracaso. Pero también asustarse tanto o más de haber ganado. Eso es importante para los políticos porque viven demasiado a corto plazo.

Uno desearía que los políticos estuvieran educados en la posibilidad y en la angustia, como el resto de personas. La realidad se trata mucho mejor cuando uno se enfrenta solo con la posibilidad.

Una de sus obras es “La cuadratura de círculo”, ¿eso mismo ha querido encontrar UPyD en nuestro actual sistema democrático y político?

Algo de eso tiene porque empezamos con poco dinero y sin un partido político formado. Además, parecía imposible romper el bipartidismo español.

Una pregunta que surge de la lectura de “Virginia o el interior de mundo” es si se puede ser de izquierdas y de una clase acomodada.

Creo que sí se puede ser de izquierdas y de una clase alta. O se pudo serlo.

¿Por qué en pasado?

Lo que hoy no se puede ser es socialista porque se han desecho mucho. La izquierda tiene un grave problema de identidad en estos momentos. Es muy difícil ser socialista. Hay que pensar en una nueva izquierda.

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