Los sindicatos presionan a Pedrojota para que los despidos comiencen por la directiva

Los sindicatos presionan a Pedrojota para que los despidos comiencen por la directiva

(PD).- Esta semana se han reunido los representantes de los trabajadores y Unidad Editorial para abordar el plan de recorte de 30 millones en salarios. Los sindicatos quieren que, de producirse despidos forzosos, comiencen por la dirección, al ser «responsable de la situación financiera que atraviesa la compañía».

No es momento de pedir imposibles -tal y como están las cosas- y los trabajadores lo saben. Eso sí, no están dispuestos a dejarse chorrear. No han pasado ni dos años de la fusión con Recoletos y no quieren repetir el reajuste de entonces. Por eso han mostrado intención de negociar para no llegar a un ERE y, de producirse despidos, comiencen por la alta dirección que, «como encargada de la gestión empresarial, es responsable de la situación financiera que atraviesa la compañía y que, según la dirección de UE, obliga al citado recorte de 30 millones de euros de la masa salarial.».

La Comisión negociadora espera que los despidos forzosos sean los menos posibles y que se implementen medidas como un plan de bajas voluntarias con las mejores condiciones posibles, un plan de recolocación para los afectados, un plan de prejubilaciones y una mayor flexibilidad en la jornada laboral hecha forma voluntaria.

La propuesta de reducir 30 millones en salarios podría afectar hasta a 400 trabajadores, cerca del 20% de las plantillas de Unidad Editorial. No obstante, la empresa habría planteado una reducción de derechos sociales y despidos forzosos de 215 personas.

Para CCOO, «no peligra» la viabilidad económica de Unidad Editorial, «por lo que debe negociar con la dirección un pacto temporal de reducción de costes».

Según cifras aportadas por la dirección de UE, perteneciente al grupo mediático italiano RCS, Unidad Editorial registró pérdidas netas en 2008 debido, en su mayor parte, a la amortización de la elevada deuda proveniente de la compra de la antigua Recoletos por parte de Unedisa, que dio lugar a la actual Unidad Editorial.

A pesar de estas pérdidas netas, Unidad Editorial mantiene un beneficio bruto de explotación (ebitda) elevado, que supone en torno al 25% del ebitda presentado por RCS en el ejercicio 2008, como así ha sido registrado de forma oficial en un documento enviado por la multinacional a las autoridades bursátiles de Italia, país en el que cotiza la compañía transalpina.

Además, los sindicatos han introducido una cláusula para que cualquier venta (o hipotético cierre) de una cabecera o activo, que supondría automáticamente unos ingresos extraordinarios para Unidad Editorial obligaría a revisar el posible acuerdo alcanzado en la forma en que se decida en las negociaciones.

Recortes en gastos no imprescindibles

Fuentes de Unidad Editorial matizan que la idea de la empresa es suprimir algunos gastos no imprescindibles en las condiciones de los trabajadores y aplicar recortes salariales; así, llegado el momento, si fuera necesario desprenderse de parte de la plantilla, se haría a través de bajas incentivadas y prejubilaciones para no llegar a un ERE ni desprenderse de activos.

Por ahora, las únicas diferencias entre las pretensiones de los trabajadores y la propuesta de la empresa está en el porcentaje de salario a reducir, la supresión de vales de comida o dietas para viajes y evitar que las reducciones sean acumulables. Por el momento, nos aseguran, las negociaciones van por buen puerto y el fantasma del ERE parece cada vez más lejano.

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