Los ayatolás iraníes no renovarán los visados a los periodistas extranjeros

(PD).- No lo están teniendo fácil los periodistas extranjeros acreditados para cubrir las elecciones presidenciales iranís, ni tampoco los nacionales opuestos al presidente Mahmud Ahmadineyad.

Todo fue sobre ruedas durante la campaña electoral y la misma jornada de las elecciones. La libertad fue total, no solo para los informadores, sino también para los iranís que pudieron expresar sus opiniones abiertamente y respirar cierto aire de libertad, la que se les ha negado durante los cuatro años de mandato ultraconservador.

Pero las cosas han cambiado de la noche a la mañana desde que se dieron a conocer los resultados el sábado, el día después de los comicios.

Ese mismo día las fuerzas antidisturbios saltaron a las calles, apoyados por los basijs, milicianos islámicos, para reprimir con dureza a todos aquellos que protestaban en las calles y plazas de la capital.

Y así ha sido hasta ahora. El miedo ha aparecido de nuevo en los rostros de muchos partidarios de Musavi cuando algún periodista les interroga en la calle. Hablan en voz baja, más bien susurrando, y miran alrededor para saber quien les está escuchando.

Solo ayer, en la multitudinaria manifestación reformista celebrada en la capital, se respiró cierta tranquilidad, aunque muchos manifestantes caminaron con el rostro cubierto.

Sacar una cámara de fotos o de televisión durante una protesta pro-Musavi para captar los disturbios supone un riesgo. Algunos periodistas han sido agredidos y dos fueron detenidos. Las autoridades han exigido a los periodistas a los que se les vence en las próximas 48 horas el visado –normalmente de 10 días de duración– que salgan del país, ya que no tiene la intención de renovarlo.

En las elecciones legislativas del año pasado, era un trámite fácil de conseguir. También han negado permisos para cubrir informaciones fuera de Teherán.

Por otra parte, la sección española de la organización Reporteros sin Fronteras calificó de «inaceptable» la agresión contra la prensa extranjera en Irán. Al equipo de RTVE, tras ser conminado a abandonar el país, se les permitió quedarse ahsta que expiraran sus visados el jueves.

RSF denunció que los arrestos de periodistas desde el 13 de junio se han multiplicado. Decenas de páginas de internet próximas a la oposición han sido censuradas y dos cadenas en farsi han sido parcialmente incendiadas. Cuatro conocidos periodistas locales han sido detenidos.

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