Ya era hora. El jurado de los Premios Princesa de Asturias ha premiado por fin, después de muchos años formando parte de la terna de candidatos y siendo siempre postergado, al bicampeón del mundo de rallies y tres veces del Dakar Carlos Sainz.
El piloto madrileño, a sus 58 años, es uno de los deportistas con una trayectoria en activo más amplia en la historia ya no sólo del automovilismo mundial, donde es todo un referente, sino del deporte en general.
Cuarenta años después de iniciar su carrera profesional al volante (años antes había sido campeón de España de squash), ve reivindicada su figura con un galardón que le había incluido entre los incomprensiblemente ausentes del palmarés de los Premios.
Sainz se ha impuesto a otras 16 candidaturas de 10 nacionalidades distintas, entre las que estaba la del también español Marc Márquez, y sucede a la esquiadora Lindsey Vonn en el listado de premiados.
Es el primer piloto de rallies que lo logra, pese a que otros como Sebastien Loeb también cuentan con motivos más que sobrados para ganarlo, y el tercer automovilista, tras los de Fórmula 1 Michael Schumacher y Fernando Alonso (en este último caso se le premió antes de ganar sus dos títulos).
VIDEO / Carlos Sainz muy cabreado tras la agresión de un taxista energúmeno a su hija
Tras casi un mes en Perú para la disputa del Dakar 2019, Carlos Sainz se encontró una desagradable noticia cuando aterrizó en España.
Una de sus hijas, Ana, había vivido en directo la agresión de un taxista al coche de Uber en el que regresaba a casa, durante la huelga del taxi en Madrid.
La denuncia la hizo la matriarca de la familia, Reyes, con un vídeo en su cuenta de instagram, que es privado.
En las imágenes que comparte la esposa del piloto de rallies y madre del de Fórmula 1, se ve dentro del coche cómo dos jóvenes muestran el suelo del coche lleno de cristales y la piedra, de un tamaño considerable, que lanzaron contra el vehículo en el que iban y que rompió el cristal de la puerta del asiento del copiloto. También se escucha la voz de la propia Ana y una acompañante:
«Estoy flipando. Qué horror. ¿Qué hacemos? Que me ha dado en la cara», dicen las jóvenes, en evidente estado de nerviosismo.