ARTÍCULO EN LA RAZÓN

Alfonso Ussía hiela la sangre a los organizadores del orgullo gay recordándoles el turbio pasado de algunos de sus invitados

"Se admitirán, por supuesto, las camisetas con la efigie del Ché Guevara, que se hartó de asesinar personalmente a decenas de homosexuales y ordenar a otros la ejecución de muchos más"

Alfonso Ussía hiela la sangre a los organizadores del orgullo gay recordándoles el turbio pasado de algunos de sus invitados
Alfonso Ussía, mofándose de los mamarrachos que encabezan el orgullo gay.

Alfonso Ussía se marca este 15 de junio de 2019 una tribuna en La Razón en la que pone de vuelta y media a los organizadores del día del orgullo gay. Para el escritor, los responsables de este acto, que cada año se empeña en ser una más que incomprensible sopa de letras, no solo actuán como unos sectarios de campeonato, sino que además son unos desmemoriados de tomo y lomo, ya que mientras vetan a partidos que tienen a homosexuales reconocidos dentro de su organigrama, en cambio se matan (nunca mejor dicho) por invitar a delegaciones de países tan poco respetuosas con los derechos de las personas gays como sucede en Irán, donde lo más ‘suave’ es el ahorcamiento en grúas. ¡Pura ‘coherencia’!

El PP y Ciudadanos no estarán en la cabecera de la manifestación del Orgullo LGTBQ+2019. Los organizadores se sienten molestos con estos partidos por haber alcanzado acuerdos con Vox. No obstante, la manifestación se llevará a cabo porque «activistas históricos» de la cosa se han comprometido a conllevar la pancarta inicial. Entre ellos, Boti García. Gracias, Boti.

El lema es acertado e interesante. ‘Mayores Sin Armarios: ¡Historia, Lucha y Memoria!‘. Se admitirán, por supuesto, las camisetas con la efigie del Ché Guevara, que se hartó de asesinar personalmente a decenas de homosexuales y ordenar a otros la ejecución de muchos más. Y menos mal que en aquellos tiempos de la santa revolución cubana, sólo los hombres afeminados eran los perseguidos. Los L, los G, los T, los B y los Q, se salvaron por los pelos.

Señala Ussía con mucha chacota que:

Cuando he sabido que se excluían a representantes de partidos políticos con bastantes homosexuales a bordo, he sentido una honda preocupación. Años atrás, prohibieron la presencia de homosexuales israelitas – En Israel no se persigue la homosexualidad-, y se admitieron delegaciones iraníes, cuando en Irán a los homosexuales, gays o simplemente maricas, no los fusilan como gustaba al Ché Guevara. Los izan como muñecos a las grúas y los ahorcan, sin juicio ni vainas. Una cabecera de manifestación con personalidades ausentes no ayuda a la consecución de los objetivos. Pero después de conocer que Boti García y Jordi Petit van a estar en su sitio, mi preocupación se ha liberado como el moscardón que se empeña en abandonar un local con el cristal cerrado, hasta que la ventana se abre y el moscardón vuela hacia sus flores preferidas. Lo pasa mal pero el final es feliz.

No domino ese mundo, y prefiero mantenerme al margen. Ignoro el significado de las siglas LGTBQ, sobre todo de la Q. Al carecer de ambiciones personales en los platós de televisión y de cine, no preciso demostrar si tengo algo que ver con algunas de las iniciales convocantes. Soy más bien HETRMCF, que significa Hetero español taurino Real Madrid Club de Fútbol, que también tengo derecho a juntar mayúsculas caprichosas y traviesas. No le hago mal a nadie. Si el hetero español taurino no es del Real Madrid sino del Atlético, su manifestación individual responderá a la convocatoria de HETATMCF, Hetero Español Taurino de Atlético de Madrid Club de Fútbol. Se admiten las variaciones que establecen todos los equipos, y si el manifestante aborrece el fútbol –lo que entiendo mejor cada día que pasa–, la responsabilidad de la convocatoria recaería en HETAF, Hetero Español Taurino Anti fútbol.

Recuerda una desopilante anécdota de uno de los actores más entrañables que ha tenido nuestro cine:

Vuelvo al llamado Orgullo Gay – ahora LGTBQ, muy complicado de pronunciar-, recordando a unos de los más fabulosos homosexuales del entresiglos español. El escritor, director, actor, y genial Luis Escobar, marqués de Las Marismas del Guadalquivir, que manda narices. Se lo preguntó una amable entrevistadora cuando el desfile Gay daba sus primeros pasos rosas. –¿Asistirá usted, don Luis, a la manifestación del Orgullo Gay?-; -Por Dios, señorita, ¿cómo se le puede pasar a usted por la cabeza que yo colabore con esa vulgaridad y esa ordinariez? Yo no soy gay, ni homosexual; soy un marica de los de antes, de los de siempre, y no estoy ni orgulloso de serlo como de no serlo. Lo soy, y ya está-.

Y sentencia con otra pincelada de cachondeo e ironía:

Alejo mi preocupación. Habrá representantes de partidos políticos comprometidos con la cosa, pero no estarán –al menos en cabecera-, los del PP y los de Ciudadanos. Se lo han prohibido. Afortunadamente, ese día concreto abrirán la gran marcha Boti García y Jordi Petit, que dejarán aparcadas sus obligaciones para adornar la cabecera de la serpiente multicolor, diez veces más larga que un pelotón ciclista. Y claro, al fin he respirado tranquilo, si bien no he logrado descifrar el enigma de la Q.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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