TERTULIA DE 'HOY POR HOY' EN LA CADENA SER

Tomen nota: la izquierda mediática llama a dar ‘la batalla cultural’ a las posiciones ‘ultras’ contra el Open Arms

Palomera acusa al PP de mantener siempre una actitud ‘deleznable’ con respecto a la inmigración

Tomen nota: la izquierda mediática llama a dar 'la batalla cultural' a las posiciones 'ultras' contra el Open Arms

A esperas de que Ángels Barceló tome posesión de su trono al frente de los micrófonos de la Cadena SER, Aimar Bretos está al mando de los mismos para seguir con la tónica que llevan manteniendo todos los tertulianos liberales y progresistas ‘políticamente correctos’ sobre la crisis del Open Arms: que la culpa de todo la tienen Matteo Salvini, Vox y Marcos de Quinto – el verdadero enemigo a batir -, que los del Open Arms son unos héroes, que de las mafias ni se habla y que hay que conseguir que la gente siga votando al progreliberalismo frente a los malvados ultras.

ESCUCHE EL AUDIO A PARTIR DEL MINUTO 0:54′:18»

En el programa de Barceló (sin Barceló), Jesús Maraña, el máximo responsable de InfoLibre defendía que había que creer la posición del capitán del Open Arms porque “es quien maneja todos los datos, es quien intenta hacer valer la legislación internacional, es quien velar por las personas”. Escuchando a Maraña en la SER o a Chema Crespo en La Sexta uno espera que propongan ya al capitán de Open Arms como nuevo primer ministro de Italia ante la dimisión del actual titular.

Ante la pregunta de si el Open Arms estaba actuando de manera prepotente, Maraña defendía el planteamiento unilateral del barco: “alguien tiene que dar ese aldabonazo para que se cumpla la legalidad y se cumplan los derechos humanos”.

La prioridad: gresca a los ultras

Pero pronto salió lo más importante para los tertulianos, que podría pensarse que no es tanto la vida de los migrantes, sino zurrar a los ‘malos’ (que no son los mafias). Maraña lo tenía claro.

“A mí me parece que lo trascendente, a parte de la prioridad humanitaria, es que de una vez afrontemos los discursos populistas peligrosos que están poniendo en entredicho valores fundamentales de la Unión Europea. (…) Que se dé un aldabonazo de posiciones que destierre ese debate público de los populistas que intentan desintegrar el armazón de la Unión Europea”.

Aima Bretos hizo un llamamiento al Papa Francisco para que critacara a Salvini, dado que este ‘dice que es creyente’. Aunque queda la duda de si el Papa escuchará la SER.

Ignacio Ruiz Jaraboo se fue a una institución más terrenal y pidió a la Unión Europea que sancionara a Salvini por ‘ultra’. (Si hubiera estado por ahí Mayte Alcaraz igual hubiera pedido que sancionaran a los nueve millones de italianso que le votarna para que hiciera eso).

Faltaba Esther L. Palomera que no limitó sus ataques a Salvini, Vox y Marcos de Quinto, sino que también se fue cargo contra el Partido Popular, al que siempre ha tenido cierto cariño:

“Es habitual que la derecha utilice este tipo de asuntos para hacer oposición. La inmigración siempre ha sido un asunto usado de manera deleznable por el Partido Popular siempre que ha tenido ocasión. Nada nuevo. (…) Debería estar penalizado en política”.

Tomen nota, Palomera acaba de pedir que se ‘penalice’ quien tenga una opinión diferente a la ‘oficial’ en el tema de la inmigración.

“Desgraciadamente en el PP no sólo se hace, pero se va a seguir haciendo. Me parecen despreciables los tuits que ha escrito Marcos de Quinto”, continuó Palomera, “Lo habitual en el PP es este tipo de utilización de la confrontación. La novedad es del Ciudadanos con Marcos de Quintos que se dedica a perdonar la vida a todo el mundo. Ser un acaudalado español no le autoriza a hacerlo (…)”

Jesús Maraña optó por ponerse en plan trascendente a hacer un llamamiento a toda la ciudadanía para una lucha cultural:

“Rivera cuando fichó a Marcos de Quintos ya sabía cuál era su pensamiento sobre migración, feminismo y memoria histórica, que son los puntos fundamentales en derechos humanos. Me parece muy peligroso lo que está ocurriendo. Los discursos sobre migración de Vox, que son su principal éxito en sus pactos con PP y Cs, que son comparables con Salvini y la ultraderecha de turno, establecen un discurso frente a las posiciones liberales y progresistas, que ellos tachan de buenismo o ingenuidad. Ojo, que si ganan esa batalla cultural nos estamos jugando mucho”.

Ya escucharon, liberales y progresistas de España. Hay que dar la batalla. Pero no contra las mafias que trafican con seres humanos a través de la migración ilegal: la batalla debe ser contra Salvini, Vox y Marcos de Quinto para volver al discurso único.

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído