TRAS LA INDISCRECIÓN DE PABLO IGLESIAS

La caradura de Lucía Méndez: «El sistema no permitirá que yo sea directora de ‘El Mundo’»

Como David Jiménez, otra periodista de El Mundo que atribuye sus frustraciones a grandes conspiraciones

El problema de un político tan obsesionado por los medios de comunicación por Pablo Iglesias Turrión es que incluso cuando intenta elogiar a los periodistas que le son “coleguis” les acaba metiendo en jaleos.

En el recuerdo de todos los mediólogos está el día en que Pablo Iglesias quiso defender lo buen director de periódico que era Ignacio Escolar y, delante de él, puso un ejemplo que, sin duda, daría ganas a Escolar de meterse debajo de la tierra:

“Es un gran director, y manda, un día me pusieron una foto en ElDiario.es en la que salía fatal y le puse un mensaje a Escolar diciéndole que ni en Periodista Digital me ponían fotos así, dio la orden y se cambió la foto”.

Ese día a toda la audiencia le quedó claro los requisitos a partir de los cuáles Pablo Iglesias medía la independencia periodística.

Lucía Mendez parece que se ha mosqueado por el hecho de que Iglesias desvelara los ánimos victimistas que le daba. Se ha apresurado a decir que ella habla con políticos de todas las ideologías (Cosa que si trabajas de cronista parlamentaria parecería difícil de evitar), como si a Lucía Méndez, – siempre dispuesta a evaluar la calidad periodística de “compañeros” de oficio y de periódico cómo Salvador Sostres, Fernando Múgica o Arcadi Espada, por poner tres ejemplos – le molestara que alguien pudiera pensar que tiene ‘buen rollo’ con Podemos (seguro que nadie lo había sospechado).

Pero la mejor parte de la indiscreción de Pablo Iglesias no es esa, es la parte en la que, según Pablo Iglesias (y que Méndez no ha desmentido) le soltó esta al líder morado: “El ‘sistema’ no permitirá que yo llegue a ser directora de El Mundo”.

La frase es extremadamente interesante. Porque además, Méndez se ponía al mismo nivel que un candidato a presidente del Gobierno como Pablo Iglesias, la frase completa era que ese sistema “no permitiría” que Iglesias llegara al consejo de ministros ni que ella fuera directora de un periódico.

Primero, acredita la ambición tan legítima como descarada de Lucía Méndez de apearle de su puesto a Paco Rosell para colocarse ella al frente del periódico (que Rosell tome nota).

Pero, y aquí viene lo bueno, asegura la humilde Méndez que el motivo por el cual no ha sido nombrada no se debe a que los accionistas propietarios de Unidad Editorial y sus delegados para temas ejecutivos del Consejo de Administración no la hayan considerado aún la idónea para el cargo, no.

Para Méndez si no es directora aún de El Mundo se debe a una pérfida conspiración de ‘El Sistema’. Si ya resultaba un poco raro cuando los de Podemos se ponían en plan victimistas diciendo que el Ibex 35, los bancos y los Fondos Buitre conspiraban para que no hubiera ministros morados, y ahora resulta que también ‘conspiran’ para que Lucía Méndez sea directora de El Mundo. A parte de dejar claro la visión que determinados periodistas ven en su Consejo de Administración y la “autoridad” que les merece Fernández Galiano, al que parecen ver como mero “guiñol” de “El Sistema”.

Lo de culpar de todo a ‘El Sistema’ suena ya estas alturas un poco cliché. Como Mario Conde culpando de todos sus problemas a que ‘él no era del sistema’ y ‘el sistema entero se puso en su contra’, para no reconocer que la gestión del banco Banesto fue más que defectuosa durante su periodo al frente.

Lucía Méndez con sus comentarios ha escrito el epílogo del ególatra libro de su ‘amigo’ David Jiménez, según el cual él era un director soberbio, pero ‘El Sistema’ conspiró contra él para echarle. Ahora Méndez nos da a entender que es igual de excelsa, pero que ‘El Sistema’ se puso en su contra. ¿Pero qué pasa en la Avenida de San Luis? ¿Nadie tiene abuela? ¿Acostumbra a hacer ese tipo de comentarios para moverle el sillón a Rosell con frecuencia ante políticos? Porque no ayudarán a mejorar sus relaciones en la redacción. Que alguno ya lo intentó antes, y acabó pidiendo hueco en el staff directivo de la prensa de Vocento.

Ya lo dijo Losantos sobre cómo le llevaba los cafés a Miguel Ángel Rodríguez —Cascotazo de Losantos a la podemita Lucía Méndez: «Le servías el café a Miguel Ángel Rodríguez»–:

«Hay una chica que estuvo de empleada de la zarina Botella y ahora está de empleada de la zarina Montero y en El Mundo intenta trastocar. A ver si te enteras Lucía Mendez. Yo entiendo que haber servido los cafés a Miguel Ángel Rodríguez es muy duro y que ahora le tengas que poner el café con leche a Irene Montero pero a ver si te enteras antes de señalar a la gente en Twitter porque yo te señalo aquí. A mi chulerías por la espalda ninguna, que yo te he visto llevando el café a Miguel Ángel Rodríguez».

Aquí parece que  las nuevas generaciones quieren imitar a Cebrián, Anson o Pedrojota, que de modestia andaban escasos, pero al menos ellos se “arrogantizaron” después de haber triunfado en sus respectivas empresas periodísticas durante la primera parte de sus respectivos curriculums. Los Lucía Méndez y David Jiménez han heredado la segunda parte, (la ‘arrogantizadora’) pero parecen haberse dejado la primera, que es condición relevante para poder aspirar a la segunda.

Posdata: La entrevista a Iglesias también sirvió para recordar que todos somos humanos y hasta un periodista tan veterano como Javier Ruiz puede tropezar ¡y de qué manera! Afirmar con esa rotundidad que Podemos tumbó los presupuestos (cuando fueron ERC y Junts) fue un resbalón espectacular. Y eso que Iglesias le dio hasta tres oportunidades antes de que Ruiz cayera en la cagada y tratara de pasarle la bola al PSOE: “Eso es lo que dicen los socialistas”. Pero Iglesias ya no iba a transigir: “No, los socialistas no dicen eso”.

Javier Ruiz había confundido la votación de presupuestos con la votación de investidura. Una lástima que no hubiera algún realizador o productor que le chivara al oído “no digas presupuestos, di investidura”. A todos los entrevistadoras les podría pasar algo así, pero lo malo de hacerlo con los de Podemos es que son quienes tienen una legión más ordenada de trolls tuiteros (socialistas, peperos y hasta voxeros, también los tienen, pero bastante más desorganizados). Alea jacta. Aunque por lo menos Javier Ruiz, al contrario que Lucía Méndez o David Jiménez, no culpará ‘al sistema’ de sus lapsus.

Autor

Juan F. Lamata Molina

Apasionado por la historia en general y la de los partidos políticos y los medios de comunicación en particular.

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