EMPRENDIMIENTO SOCIAL DE UN MATRIMONIO DE LA 'JET SET'

Un supermercado de ricos donde compran los pobres: la iniciativa solidaria que tumba todas las tesis clasistas de Podemos

"Si no fuera por esta ayuda mis hijos no comerían", dice una beneficiada a PD

Un supermercado de ricos exclusivo para ayudar a los más necesitados. Una iniciativa de la Fundación FAYEC, una organización benéfica sin ánimo de lucro fundada por la pareja de empresarios Alberto Cortina y Elena Cué.

El proyecto econosolidario, que está situado en la Avda. Asturias 62 (Madrid), funciona a través de un sistema de puntos mensuales y las familias que acuden a él son derivadas por los Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid.

Alberto Cortina llenaba en los años 90 las páginas de la prensa del corazón junto a su primera mujer, la rica empresaria Alicia Koplowitz y su primo Alberto Alcocer. Su infidelidad con Marta Chávarri sería la comidilla de tertulias radiofónicas y televisivas. Según Forbes su fortuna asciende a mil trescientos millones de euros.

Luego de un corto matrimonio con Chávarri, Cortina se casó con una extraordinaria mujer —según quienes mejor la conocen—, veinticinco años más joven que él, llamada Elena Cué. El matrimonio, decidió emprender esta obra benéfica para ayudar a los más necesitados: un supermercado solidario que tiene como objetivo dar cobertura de las necesidades básicas de familias en situación de riesgo social.

Sandra Fernández es una madre de familia de 38 años que recibe 500 euros al mes, la renta mínima, cantidad mensual con la que tienen que vivir cuatro personas, «empleo llevo buscando toda la vida, mis trabajos han sido temporales», asegura.

Vicente Álvarez, responsable de FAYEC, cuenta a Periodista Digital que el supermercado abrió sus puertas el 14 de septiembre de 2014 y según la nacionalidad de las familias que requieren este servicio se estima que un 68,66% son españoles y 31,33% extranjeros.

Una de las usuarias que se benefician de este supermercado, Sandra Fernández, asegura que «si no fuera por la ayuda de FAYEC mis hijos no comerían», es por esto que está «muy agradecida» a las personas que realizan esta labor social.

Maria Angelina Pérez se encuentra en proceso de separación por lo que no tiene ninguna manutención hasta que salga el juicio:

Vivo sola cocino para mi hija, mi yerno y mi nieto. He tenido ataques de ansiedad, después de 46 años o me iba a la calle o era una víctima, he sufrido maltrato psicológico. Con 125 puntos tengo para comer.

Otra de las usuarias es Salud Camacho, una mujer de etnia gitana que está separada y vive con su hijo. Salud ha trabajado en limpieza y cocina y gracias a la recomendación de FAYEC se ha sacado la ESO:

Llevo dos años y no encuentro nada, muchas entrevistas y preselecciones. Aquí hay de todo, te encuentras abogados en paro Yo vengo aquí muy orgullosa.

Juan del Villar un chileno de 60 años nos cuenta que «hace dos años que vengo aquí», «hago alguna chapuza, ojalá pudiera tener un trabajo estable y tener estabilidad».

Todos los usuarios del proyecto econosolidario están muy agradecidos al matrimonio Cortina por la labor que realizan: gracias a ello 4.656 personas y 1.647 familias consiguen comer cada día.

Un reportaje de Cristina López y Sonia Expósito

Autor

Cristina López Mantas

Cristina López Mantas (1994) es graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, redactora de política en Periodista Digital.

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