Jorge Javier Vázquez: «Mi madre me dice que no beba para que no se rían de mí»

Me daba ansiedad y me pedía una copa

Jorge Javier Vázquez: "Mi madre me dice que no beba para que no se rían de mí"
Jorge Javier Vázquez y su madre YT

El carismático y siempre polémico presentador Jorge Javier Vázquez no se muerde la lengua, ni le faltan palabras para calificar y describir la actualidad mediática.

Su blog en la popular Revista Lecturas es una fuente constante de información paralela o complementaria a la que los medios ortodoxos contemplan, siempre tamizado desde la ágil “pluma” de Vázquez.

En esta ocasión no es para menos:

En mi casa nunca ha bebido nadie. Mi padre era de Bitter Kas sin alcohol –no sé si lo habría con–. Y cuando venían visitas a almorzar se abría una botella de vino de manera excepcional. Yo no hice botellón en mi vida. Es más: aún viviendo en un barrio tan complicado como San Roque, jamás vi que los chavales de trece o catorce años bebieran. A lo sumo, un cigarro, cigarro a secas, y eso ya estaba muy mal visto.

 

Comencé a beber copas –gin-tonics, para ser más exactos– cuando empecé a salir por el ambiente gay. Como me daba ansiedad entrar a un bar, nada más traspasar el umbral, me dirigía a la barra y me pedía una copa. Solo así lograba calmar el nerviosismo que me producía estar rodeado de homosexuales como yo.

 

Luego, ya la segunda o la tercera copa me la tomaba por aburrimiento, porque no me gustaba la música, porque no encontraba con quién ligar o porque el que me gustaba pasaba de mí. Lo lógico hubiera sido que me volviera a casa. Pero para la noche siempre he sido inasequible al desaliento: pensaba que una sorpresa aparecería en el último instante y sería tan placentera que me haría olvidar las horas pasadas dando tumbos entre la pista de baile y la barra.

 

Por lo general, la sorpresa no aparecía y volvía a casa solo y desamparado. Y borracho. Pero como siembre he sido muy optimista volvía a salir, y a beber. Ese es uno de los motivos por los que he bebido durante los siguientes años: el aburrimiento en los bares. La incomprensión de la música. Yo, que solo vibro con los éxitos más comerciales, he sido incapaz de congraciarme con el techno, el house y la madre que los parió a todos juntos si no he estado achispado.

Autor

Paula Dumas

Informar y entretener; periodismo del siglo XXI, actualidad y redes.

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