ALEGRÍA DESBORDADA

La reportera de TVE ‘ebria’ de felicidad al ver en directo que le ha tocado el Gordo deja helada a María Casado

La anécdota del día se ha producido pasadas las 13:30 horas de este mediodía del 22 de diciembre en pleno directo. Ocurría, tal y como ha podido comprobar Periodista Digital, en Televisión Española (TVE) justo después de concluir el sorteo de la Lotería de Navidad.

En ese momento arrancaba el Especial Lotería de Navidad conducido por la periodsita María Casado y con un importante número de reporteros de TVE repartidos por los distintos puntos de España que han sido agraciados con los principales premios del sorteo.

Nada más comenzar, el espacio de TVE conectaba con la localidad alicantina de San Vicente del Raspeig. Allí un bar de la localidad había repartido más de 60 series del primer premio, El Gordo, el 26.590. El ambiente en el bar era de total euforia por la lluvia de millones y también por la lluvia de alcohol que ‘regaba’ a la reportera allí desplazada.

Natalia Escudero, que así se llama, estaba totalmente fuera de sí. Cantaba, gritaba, animaba incluso a los premiados… todo muy exagerado, tanto que ya arrancaba las primeras sonrisas en el plató. Desde luego ya se había convertido la reportera en la protagonista del programa porque nunca antes se había visto a una periodista tan metida en el papel, tan alegre pese a estar literalmente regada en champagne.

Ya, en la segunda conexión con ella, unos cinco minutos después, se descubría el pastel… Natalia dejaba literalmente boquiabierta a María Casado al confesar en pleno directo que ella era portadora de un décimo premiado con el Gordo. La reportera no disimulaba ya y gritando decía en pleno directo:

«María, yo mañana no vengo a trabajar».

Y poco después se besaba efusivamente con una chica que a ella se acercaba y contaba a la audiencia el motivo de ese beso:

«¡Ella me ha vendido el décimo!».

La periodista, ebria de felicidad y quizás de algo más, ya era una más de la fiesta. Bailaba, gritaba y casi sin voz se convertía en la animadora del Bar Pepe. A la siguiente conexión la cosa ya estaba desmadrada: Natalia, eso sí sin dejar el micrófono, ya casi se olvidaba de informar y participaba (empapada en alcohol) en una conga

Autor

David Lozano

Voluntarioso contador de hechos. Frases verdaderas contadas con palabra.

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