LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Pedro Sánchez amordaza al Congreso de los Diputados y ya solo le falta hacerse un ‘Aló presidente’

Ignacio Camacho: "Este Gobierno de Sánchez planificará su trabajo como una especie de spot constante"

Pedro Sánchez amordaza al Congreso de los Diputados y ya solo le falta hacerse un 'Aló presidente'
Pedro Sánchez, más bolivariano que nunca.

Pedro Sánchez, que no deja cabos sueltos ni toma una medida sin que detrás de la misma haya una clara intencionalidad, ha decidido que los Consejos de Ministros, que se celebraban tradicionalmente los viernes, pasen a los martes. Las tribunas y editoriales de la prensa de papel de este 16 de enero de 2020 consideran que el único objetivo que persigue el presidente del Gobierno es el de amordazar a la oposición para que sus preguntas en la sesión de control de los miércoles en el Congreso de los Diputados queden desfasadas.

El editorial de La Razón habla de una mordaza al Parlamento la decisión de Pedro Sánchez de pasar los Consejos de Ministros a los martes para que así el control al Gobierno en el Senado los martes en la tarde y el miércoles en la mañana en el Congreso de los Diputados quede difuminado:

Estamos ante una nueva decisión del presidente Sánchez que tiene visos de autoritarismo y que, como en el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general, puede interpretarse legítimamente como un intento de menospreciar desde el Ejecutivo a los otros poderes del Estado. El control de las acciones del Gobierno por parte del Parlamento es, por supuesto, una de las funciones básicas en una democracia que se precie y cualquier traba que se imponga a los representantes de la soberanía nacional debe ser firmemente rechazada. No es sólo un cambio de fechas, sino, mucho nos tememos, de talante político.

El Mundo habla de truco chusco por parte del Ejecutivo de Sánchez:

Recelamos, y mucho, del cambio de día de las reuniones del Consejo de Ministros, que pasarían a los martes. Conociendo a Sánchez, nadie puede ser tan ingenuo como para creer que ese no es exactamente su propósito desde el principio, torpedear la labor de la oposición. Al llevar el Consejo de Ministros a los martes, Moncloa pretende no solo marcar la agenda de cada semana sino también dejar en desventaja cronológica a la oposición, que tendría que registrar sus preguntas para la sesión de control al Gobierno antes de conocer las últimas medidas adoptadas. Un truco tan chusco como eficaz para amordazar a la oposición, despojándola de toda conexión con la actualidad, y blindar la iniciativa política del Gobierno.

Javier Redondo considera que vamos a entrar en una etapa donde a Pedro Sánchez solo le falta tener un canal 24 horas para él solito:

En su imprudente jugueteo, Sánchez ha decidido trasladar a los martes el Consejo de Ministros para desplazar el centro de la vida política del Parlamento al Ejecutivo. En pos de un régimen presidencial, la semana pivotará sobre el Consejo y no sobre la sesión de control, condenada a los viernes. En una democracia sin gabinetes redondos el control del Ejecutivo ejerce una función medular y más importante que las reuniones del Gobierno por muy tumultuarias y populares que sean. Ahora, la sesión de control resultará desfasada, quedará opacada y neutralizada por la puesta en escena del aparato de propaganda gubernamental, constituido en torno a 22 voces y una palabra, o sea, consigna, retransmitida sin descanso, durante toda la semana, desde el centro de emisiones de Moncloa, por la productora Aló Sánchez.

El editorial de ABC define la medida del presidente del Gobierno como un acto de filibusterismo político:

La decisión de Pedro Sánchez de modificar la celebración de los Consejos de Ministros cada viernes, para convocarlos ahora los martes, no es inocua, ni inocente ni retórica. Muy al contrario, la medida es sibilina y tiene truco porque el PSOE alimenta el filibusterismo parlamentario para socavar la labor de la oposición, cambiando a capricho las reglas del juego y limitando su margen de actuación para fiscalizar al Ejecutivo. En la práctica, el cambio implicará modificaciones relevantes que perjudicarán al PP, Vox y Ciudadanos si la presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, se pliega sumisamente al deseo de Sánchez y se niega a modificar los hábitos de la Cámara. La jugada de Sánchez es más propia de regímenes arbitrarios que de una democracia plena.

Para Ignacio Camacho, el Gobierno se va a convertir en un spot en sesión continua:

Este Gobierno va a funcionar con una atención puntillosa, obsesiva, por la venta de su acción política. No sólo por dominar las tertulias, copar los titulares o dirigir la conversación en las redes sociales, sino por planificar su trabajo como una especie de spot constante. La comunicación no será el complemento, sino el eje, la base sobre la que planificar cada movimiento, cada iniciativa, cada proyecto. Así fue también durante el último año y medio, con la coartada de que se trataba de un mandato provisional, de un interregno limitado por la falta de mayoría en el Congreso. Pero ahora no es un recurso: es un modelo. El del concepto posmoderno de la política de diseño, a cuyo servicio las instituciones se transforman en un sonajero.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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