LAS COSAS DE LOS PROGRES ESPAÑOLES

Susana Díaz suplica a Pedro Sánchez que le perdone la vida y la deje seguir en el cargo: «Yo me equivoqué»

Susana Díaz suplica a Pedro Sánchez que le perdone la vida y la deje seguir en el cargo: "Yo me equivoqué"
Pedro Sánchez y Susana Díaz. PD

Habrá quien lo justifique e incluso lo aplauda, pero lo último de Susana Díaz está más claro que el agua: ha visto las orejas al lobo, siente que desde La Moncloa están ya maniobrando para descabalgarla del liderazgo del PSOE en Andalucía y pide árnica.

Sin rubor, con la misma desvergüenza con que el resto de barones socialistas, desde García-Page a Fernández Vara, pasando por Lamban, se han puesto genuflexos y silentes ante Pedro Sánchez y sus pactos con proetarras separatistas catalanes y otras fechorías.

En una contorsión que produce vergüenza ajena, la secretaria general y presidenta del grupo parlamentario del PSOE-A, ha afirmado este 28 de enero de 2020, al hilo de la defensa que hizo en el 2016 para que el PSOE se abstuviera ante la investidura de Mariano Rajoy, que ella «se equivocó» y que «acertó Pedro Sánchez».

La antigua ‘sultana’ de los socialistas andaluces, hasta intentó explicar su gesto de pleitesía hacia el hombre que ahora tiene sus destino político en la mano:

 «Lo hicimos por generosidad, pensando en que cuando tocara a la inversa el PP pondría por delante los intereses del país, pero nos hubieran llevado a más elecciones con tal de conseguir sumar con la ultraderecha porque España le preocupa más bien poco».

Susana Díaz entonó su ‘mea culpa’ durante su turno de réplica en el debate que ha mantenido con el presidente de la Junta, Juanma Moreno, en el marco de la comparecencia que se ha celebrado en la Cámara sobre política general, unas palabras que ha provocado revuelo en la bancada popular.

 «Yo me equivoqué cuando defendí que este país tenía que tener un gobierno aunque fuera muy de derechas como el suyo, y acertó Pedro Sánchez», ha afirmado para criticar que el PP, cuando podría haber apoyado la formación de un gobierno para evitar ir a unas terceras elecciones, demostró que «España le preocupaba más bien poco».

Los días de Susana Díaz al frente de la federación andaluza del PSOE parecen estar contados.

Felipe Sicilia y María Jesús Montero con Susana Díaz (PSOE).

Revalidado el Gobierno, sin citas electorales a la vista, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, parece dispuesto a romper el pacto de no agresión sellado con Díaz tras la pérdida de la Junta de Andalucía.

La dirección federal tiene sobre la mesa dos nombres para sustituir a Díaz: Felipe Sicilia y María Jesús Montero.

El primero parece tener un historial ‘limpio’, lo que no se puede decir de la segunda.

El cambio político en la Junta de Andalucía está poniendo al descubierto algunas de las prácticas corruptas que el socialismo, creyéndose impune, desarrolló en esa comunidad durante cuatro décadas.

La falta de alternancia en el poder deparó un régimen poco ventilado en el que el nepotismo llegó a convertirse en una seña de identidad.

Los andaluces concedieron en las urnas al centro-derecha la responsabilidad -entre otras- de regenerar a fondo las instituciones, y no le perdonarían que no lo hiciera.

De momento, el Gobierno de PP y Ciudadanos está levantando alfombras y ha encargado una necesaria auditoría tras la que a buen seguro aflorarán las irregularidades propias de un régimen clientelar.

Convencida de que su panorama político tiende a empeorar y para congraciarse más con La Moncloa, confiando en que no le muevan la silla, Susana Díaz cargó este martes contra el ahora presidente andaluz.

«Hable de Andalucía, de los padres que se preocupan porque la ultraderecha quiera meter sus sucias manos en las aulas de Andalucía».

«Quiere crispar, enfrentar, tapar con la confrontación con Gobierno central la insolvencia e inhumanidad de su Ejecutivo».

«Dedica usted muchos minutos a hablar de Torra o de ERC mientras habla de un pacto contra la violencia machista sabiendo que el socio que le mantiene en el sillón del gobierno ha dicho con claridad que quiere derogar la ley de violencia de género».

«Póngase del lado de las mujeres, póngase del lado de la víctima y no del agresor».

Lo de ‘agresor’ iba dirigido al partido de Santiago Abascal y la socialista amenazó al líder del PP, diciendo que quiere ‘blanquear’ a VOX «para seguir manteniéndose en el gobierno».

De la campaña montada desde La Moncloa para dejar sin recursos económicos a Andalucía, no comentó nada, pero si criticó que Juanma Moreno hablara de ella:

«Deje de llorar y que haga gala de la mesura y moderación que dice tener y no venga al Parlamento a insultar a la oposición o a entrar en cuestiones internas del PSOE-A».

«Más que le pese, el PSOE-A que representa a más de un millón de votantes, va a reivindicar lo bueno para esta tierra, recordándole que Andalucía no se levanto 28F para levantar trincheras, lo hizo en defensa de la liberad, la dignidad y la igualdad».

En líneas generales, Susana Díaz aseguró que Moreno «no es de fiar», y ha avisado de que «está sometido a su socio de la ultraderecha», lo que cree que demuestra que «no se atreve a plantar cara al veto parental».

«Ha hecho un discurso irreal, lleno de fantasía y alejado de la realidad de los andaluces… los ciudadanos le ha dicho a Moreno en la calle que Andalucía está peor un año después».

«Le han dado un no rotundo al modelo que depende, porque Andalucía no está mejor ni en empleo, ni la economía, ni ningún servicio público está mejor desde que gobierna».

«Su gran logro ha sido recordarnos a todos que Andalucía sufre cuando gobierna la derecha».

«Nos podemos fiarnos ni de sus propuestas ni de su mano tendida».

Los únicos logros de Moreno en este año, a juicio de Susana Díaz, han sido «que los andaluces recordemos que los derechos no son para siempre, que o se defienden y cuidan o llega un gobierno muy de derechas como suyo que los quieren desmantelar».

Asimismo, la líder del PSOE-A ha afeado al jefe del Ejecutivo que en este año haya celebrado 40 Consejos de Gobierno «vacíos» y que «no ha aprobado ni una sola ley».

«Habla de que esta tierra tiene estabilidad y confianza, pero todos sabemos que cuando el líder de VOX, Santiago Abascal, estornuda, su gobierno se resfría».

Los sustitutos de Susana Díaz, que baraja Sánchez son muy distintos.

Felipe Sicilia, jinense que ya pasó por el Parlamento de Andalucía, es el más bien situado a día de hoy para ocupar la secretaría general de la federación andaluza. Su perfil, el de un hombre joven y policía, que llegó a la política hace pocos años, tiene todos los ingredientes que busca el PSOE para renovar el partido en Andalucía.

 María Jesús Montero, que hasta ahora todos habían situado como la candidata preferida de Sánchez para sustituir a Díaz, tiene como punto negativo para volver a Andalucía su pasado en el gobierno regional. Es decir, que aún se la puede vincular con el PSOE andaluz de los ERE.

En el colmo de a desvergünza, para cerrar su mensaje al líder del PSOE e inducir a este a la clemencia, Susana Díaz ha dicho:

«El Gobierno andaluz tiene un espejo, el del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que en una semana ha subido el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), revaloriza las pensiones y sube el sueldo a los empleados públicos».

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