LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA

Pedro Sánchez, atiende: Quien siembra populismo con el salario mínimo, cosecha destrucción de empleo

Pedro Sánchez, atiende: Quien siembra populismo con el salario mínimo, cosecha destrucción de empleo
Los agricultores y ganaderos, primeras víctimas de la decisión populista de incrementar el SMI.

Se veía venir. Estaba claro que la subida unilateral del salario mínimo interprofesional a 950 euros las consecuencias iban a verse muy pronto. Pero seguro que nadie del Gobierno social-comunista presidido por Pedro Sánchez esperaba que las cifras comenzasen a ‘cantar’ tan rápido, tal y como detallan este 5 de febrero de 2020 las tribunas y editoriales de la prensa de papel.

Así, en El Mundo, le dice al Ejecutivo que no puede gobernar a golpe de demagogia y de buscar efectos pirotécnicos:

No se puede negar el impacto de la subida del SMI sobre el empleo y la economía sumergida. Lo avisó en su día el Banco de España, entre otros. El Gobierno buscó en el anuncio del acuerdo para la subida del SMI su primer golpe de efecto, desoyendo las advertencias sobre su influjo en el mercado laboral. Hoy, con los agricultores ocupando las calles –después de haber sido insultados por el líder de UGT, Pepe Álvarez, alineado con las tesis de Podemos–, Moncloa empieza a darse cuenta de que no se puede gobernar a golpe de demagogia.

La Razón sostiene que la teoría del incremento del SMI supondría en teoría más ingresos para la Seguridad Social, pero teme mucho que el nivel de creación de puestos de trabajo no siga el mismo ritmo y en la práctica sea un completo caos:

La realidad, tozuda, es que la subida del SMI, decidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin acuerdo previo con los agentes sociales, ha supuesto el último clavo en el ataúd del sector primario español, que ya venía machacado por los bajos precios en origen y el incremento de los costes de producción No cabe duda que un SMI más alto, que llegue al final de la legislatura al 60 por ciento del salario medio, supone mayores ingresos por cotizaciones para la Seguridad Social –se calcula que la última subida hasta 950 euros incrementará los ingresos en unos 158 millones de euros–, pero, y es mucho decir, siempre que se mantengan los niveles de creación de empleo, algo que no está ocurriendo. De ahí que la preocupación cunda tanto entre el sector de las empresas como entre los autónomos ante los proyectos gubernamentales de liquidación de la reforma laboral, en lo inmediato, y la inclusión en los próximos Presupuestos Generales de medidas impositivas que supondrán mayores cargas fiscales para el empleo, además de encarecer medios de producción como el transporte o la energía. En definitiva, todo lo que desaconseja el sentido común.

Para el ABC, la decisión tomada por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias con el incremento del SMI solo supone un reparto de la pobreza y un tapón inequívoco a la creación de riqueza:

La nueva subida del salario mínimo interprofesional que decretó el Gobierno de Sánchez e Iglesias, solo aminorada por la presión de la patronal para evitar más despidos en las pequeñas y medianas empresas, es el punto de partida de una política económica y laboral que el PSOE y Unidas Podemos han planteado exclusivamente sobre presupuestos populistas y dogmas ideológicos, de espaldas a un mercado que poco tiene que ver con sus programas y, peor aún, contraria a las necesidades reales de contribuyentes y trabajadores. La mejor política es la generación de riqueza, no el reparto de una pobreza que el PSOE y Unidas Podemos, sus promotores, no han tardado en considerar habitual. Lo habitual con la izquierda es el desempleo, la caída de las cotizaciones y el aumento de las prestaciones.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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