LLUEVE SOBRE MOJADO EN LOS JUZGADOS ESPAÑOLES

La Audiencia tumba la sentencia de un juez podemita que condenó a 3.000 euros a Jiménez Losantos por cachondearse de Irene Montero

Podemos ha defendido la «libertad de expresión» del rapero Valtonyc (que pedía «matar a un puto guardia civil» y «poner una bomba al fiscal»), de la tuitera Cassandra («Me molesta que Rajoy todavía no haya recibido un balazo en la cabeza», escribió en Twitter) y del cantante de Def con Dos César Strawberry, condenado por el Supremo por letras como las siguientes: «A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora» y «El fascismo sin complejos de Esperanza Aguirre me hace añorar hasta los GRAPO»

La Audiencia tumba la sentencia de un juez podemita que condenó a 3.000 euros a Jiménez Losantos por cachondearse de Irene Montero
Federico Jiménez Losantos e Irene Montero. PD

Un soplo de cordura, porque la sentencia inicial fue un completo despropósito, dictado por un juez de la ‘cáscara amarga’, pero con la Justicia española nunca se sabe por dónde saldrán las cosas.

El caso es que la Audiencia Provincial de Madrid ha revocado la sentencia del juez madrileño, que condenó a Federico Jiménez Losantos, por cachondearse de la actual ministra de Igualdad, Irene Montero, durante la moción de censura contra Mariano Rajoy.

En la sentencia ahora anulada, el Juzgado de Primera Instancia nº 53 de Madrid condenó a Jiménez Losantos a pagar una indemnización de 3.000 euros a Irene Montero, además de eliminar «de forma definitiva» de los archivos digitales de Es Radio los comentarios que consideró lesivos para el honor de la actual ministra de Igualdad.

El juez ordenó además que el periodista leyera el fallo de la sentencia en su programa, durante tres días seguidos, a las 6, a las 7 y a las 8 de la mañana.

La Sección Octava de la Audiencia Provincial Civil de Madrid ha revocado ahora esa decisión, al estimar el recurso presentado por Jiménez Losantos,

La Audiencia señala que «los términos empleados, aunque redunden en descrédito de la afectada, no sobrepasan la intención crítica pretendida» por el periodista.

 «Cuando la intromisión al honor denunciada consista en expresiones ofensivas, si se emiten en un contexto de crítica política (como es el caso) y van dirigidas a un personaje público que ejerce funciones públicas (como es el caso) se verán amparados por el derecho a la libertad de expresión y solo excepcionalmente se deberá considerar que se rebasan sus límites, limites que se deben interpretar de forma restrictiva. Y ello por el carácter esencial que en una sociedad democrática tiene el derecho a la libertad de expresar libremente opiniones, derecho consagrado en nuestro texto constitucional –artículo 20– así como en el Convenio Europeo de Derechos Humanos –artículo 10.1–».

La sentencia impone además a la pareja de Pablo Iglesias las costas en primera instancia.

 El ‘tiro en la nuca’ de Cassandra

La Audiencia de Madrid considera:

 «Los calificativos y términos empleados por Jiménez Losantos se dirigieron a poner de relieve la, en opinión del demandado, falta de preparación o formación de la ahora demandante para ejercer su cargo o su deficiente desenvolvimiento como parlamentaria, precisamente en el contexto de la información sobre la sesión parlamentaria en que se llevó a cabo la moción de censura contra el anterior presidente del Gobierno del día 14 de junio de 2017″.

«No constituyen, en consecuencia, puros insultos que únicamente tengan un contenido afrentoso –insultos descarnados– dirigidos sólo a desacreditar a la demandante ante la opinión pública, sino que por el contrario encierran una intención de crítica relacionado con su actividad política».

Podemos ha defendido la «libertad de expresión» del rapero Valtonyc (que pedía «matar a un puto guardia civil» y «poner una bomba al fiscal»), de la tuitera Cassandra («Me molesta que Rajoy todavía no haya recibido un balazo en la cabeza», escribió en Twitter) y del cantante de Def con Dos César Strawberry, condenado por el Supremo por letras como las siguientes:

  • «A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora»
  • «El fascismo sin complejos de Esperanza Aguirre me hace añorar hasta los GRAPO».

Como subraya, si embargo, M.A. Ruiz Coll en OKdiario este 14 de marzo de 2020, el matrimonio formado por Pablo Iglesias e Irene Montero no se ha mostrado tan comprensivo con la libertad de expresión de los periodistas críticos con Podemos.

Iglesias y Montero han interpuesto ya innumerables demandas contra Eduardo Inda (por informar de que el líder de Podemos cobró 272.000 dólares de Maduro en las Islas Granadinas y por desvelar la compra de su mansión de Galapagar), si bien hasta el momento las ha perdido todas.

LLUEVE SOBRE MOJADO

Hace escasamente un mes, la Audiencia Provincial de Madrid también revocó la sentencia del desquiciado Juzgado madrileño, que condenó a multas descomunales al autor de un poema burlón sobre la ministra de Igualdad, Irene Montero, a la Asociación Judicial Francisco de Vitoria y a la revista que lo publicó.

La condena fue de 50.000 euros para el autor y de 20.000 para el comité de redacción de la publicación.

El tribunal estima que prevalece el derecho a la libertad de expresión y estima el recurso de la citada asociación contra la sentencia dictada en 2018 por el Juzgado de Primera Instancia número 38 de Madrid.

En su día, el juez de Primera Instancia ‘entendió’ que había habido intromisión ilegítima en el derecho al honor, la intimidad y la imagen de Irene Montero por la publicación de dicho poema en la citada revista en 2017.

El texto del poema, titulado «De monjas a diputadas» y firmado bajo el pseudónimo El Guardabosques de Valsaín, sobre el que aparecía una fotografía de medio cuerpo de Irene Montero, que entonces era portavoz de Podemos en el Congreso de los Diputados, era el siguiente:

  • «Cuentan que en España un rey
  • De apetitos inconstantes
  • Cuyo capricho era ley
  • Enviaba a sus amantes
  • Hacer de un convento grey
  • Hoy los tiempos han cambiado
  • Y el amado timonel
  • En cuanto las ha dejado
  • No van a un convento cruel
  • Sino a un escaño elevado
  • La diputada Montero
  • Expareja del ‘Coleta’
  • Ya no está en el candelero
  • Por una inquieta bragueta
  • Va con Tania al gallinero».

Sátira

La Audiencia califica de satírico el poema y señala que aun conteniendo una opinión «emitida en un tono hiriente y molesto se encuentra amparado por el ejercicio de la libertad de expresión», por lo que entiende que no se ha vulnerado el derecho al honor de Irene Montero.

Tampoco aprecia intromisión del derecho a su intimidad personal, pues el hecho de que Irene Montero «es pareja sentimental del secretario general del partido político al que pertenece -el actual vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias- es un hecho notorio y no ha sido el poema el que la ha divulgado».

«El poema denota por sí mismo su carácter sarcástico y puramente humorístico ajeno a toda pretensión de reflexión seria sobre la cuestión».

Eso añade el tribunal, que recuerda que «la demandante es diputada y persona de evidente notoriedad pública».

Libertad de expresión

La Sala argumenta que la libertad de expresión no solo ampara expresiones u opiniones inocuas sino también otras mordaces, molestas o desabridas e incluso las que, si bien aisladamente pueden ser ofensivas o inapropiadas, apreciadas en el conjunto del texto quedan amparadas por la libertad de expresión:

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