Tremendo lapsus de la Ministra de Defensa

El subconsciente traiciona a Margarita Robles: llama ‘presidente’ a Pablo Iglesias

Cuando la antigua juez trataba de justificar en LaSexta el pacto del PSOE de Pedro Sánchez con los proetarras de Bildu

El subconsciente traiciona a Margarita Robles: llama 'presidente' a Pablo Iglesias
Margarita Robles en LaSexta, hablando de Pablo Iglesias. PD

Lo que faltaba. El lapsus de Margarita Robles es de aupa, porque llamar ‘presidente’ a Pablo Iglesias, porque llega cuando precisamente crecen las voces denunciando que es el del moño quien marca la agenda del Gobierno socialcomunista y ha impuesto los sonrojantes apaños con los proetarras de Bildu.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, fue entrevistada este 14 de noviembre de 2020 en el programa LaSexta Noche.

La ministra y antigua juez tuvo un curioso resbalón cuando en plena conversación, se refirió al vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias.

Robles fue preguntada por las declaraciones del líder de Podemos acerca del acuerdo presupuestario con Bildu.

La titular de Defensa sufrió un lapsus y dijo:

«Yo no soy quién para decirle si le ha faltado prudencia al presidente Iglesias».

Con esas palabras, Robles elevó la categoría del secretario general de Podemos de vicepresidente a presidente del Gobierno.

Los comentarios en redes sociales no se han hecho esperar, pero desde Periodista Digital creemos que las cosas no van por ahí, aunque lo parezcan.

Pensamos que mienten los socialistas García-Page, Lambán o Fernández Vara cuando afirman que son Pablo Iglesias y Podemos quienes marca la agenda del Gobierno.

Esta agenda de pactos con el brazo político de ETA está escrita por el PSOE desde hace muchos años, y solo se ha vista retrasada por la propia naturaleza criminal de los terroristas y la oposición de las víctimas y la sociedad española. Pablo Iglesias se limita a poner las palabras al silencio taimado de Sánchez.

El acercamiento de presos etarras al País Vasco es un eslabón más de una larga cadena de movimientos orientados a la agrupación de la izquierda.

La decepcionante sumisión con la que Grande-Marlaska ejecuta este plan revela el estado amoral del PSOE, que se ha desprendido de los escrúpulos democráticos necesarios para repeler pactos con quienes siguen sin condenar los asesinatos cometidos por ETA.

Para Sánchez y los suyos, pasar página es mirar hacia otro lado y dar por descontadas a las víctimas del terrorismo en un escenario que diseñó Rodríguez Zapatero.

Sánchez no está innovando nada, sino culminando la agenda que abrió Jesús Eguiguren con Arnaldo Otegui en un caserío, en el año 2000.

La historia, desde entonces, demuestra que, mientras Zapatero firmaba con el presidente Aznar el pacto antiterrorista de 2001, su hombre de confianza negociaba con uno de los dirigentes del frente político de ETA.

Tampoco son ajenas a este viejo y nuevo escenario las propuestas que el propio PSE hizo por aquel entonces, cuando, en 2004, su secretario general, Patxi López, defendía convertir el País Vasco en «comunidad nacional» y hacer una «relectura» de la Constitución, entreabriendo puertas a pactos con la extinta Batasuna.

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído