'ESTADO DE ALARMA' DENUNCIA EL CACHONDEO HUMANITARIO

El Quilombo / Cubren con plásticos las fachadas de los hoteles de lujo para que no se vea a los inmigrantes

Lo llaman ‘El gran Reseteo’ y no fue diseñado ni por Pedro Sánchez ni por su vicesátrapa Pablo Iglesias. Detrás hay instancias mucho más poderosas e influyentes. Una agenda que pretende convertirnos en una masa débil, miedosa y más manipulables. Hablamos de la Agenda 2030, cuyo pin llevan desde Javier Maroto hasta Sánchez.

No se engañen. Sánchez es solo un pelele a las órdenes de una plutocracia planetaria. Lo explica bien Carlos Astiz en su libro sobre Soros: hablamos de un capitalismo amable disfrazado bajo la apariencia de organizaciones caritativas, ONGs, laboratorios u observatorios de ideas que tejen una red regada con muchísimo dinero (1200 millones de euros) y que tiene comprados a casi todos los medios.

Empezando por El País, que ha recibido millones de Bill Gates y tiene a Soros como unos de sus principales columnistas; hasta Ignacio Escolar que ha confesado haber sido premiado con un pellizco de la Open Society.

Los objetivos son liquidar los estados-nación y sustituirlos por organismos supranacionales, destruyendo su argamasa social, la familia (que usted no verá en Navidad), imponiendo la ideología de género, la inmigración descontrolada y eliminando la libertad de pensamiento, bajo un pensamiento obligatorio que no admite disidentes.

Y hablando de inmigración descontrolada, las imágenes de las voluntarias de la Cruz Roja bailando con los magrebíes y subsaharianos en Canarias muestran no el drama sino el cachondeo humanitario. En varios de los hoteles de lujo han colgado de cartel de Welcome Refugees.

Eso sí, cubren sus fachadas con plásticos para que no se vea a los cientos de ilegales que alojan en sus habitaciones como muestran las imágenes conseguidas por ‘Estado de Alarma’.

Usted bien encerrado están navidades en casa mientras con su dinero el Gobierno le paga unas estancias de lujo a los ilegales que llegan en cayucos a Canarias. ¿Dirá el Gobierno que inmigrantes ilegales a cuerpo de rey en hoteles cuatro estrellas no genera efecto llamada?

Lo que nos lleva a preguntarnos: ¿Por qué si el Gobierno de Sánchez está tan contento de recibir ilegales aparca el cinismo y les manda un cheque nominativo y un visado para que en lugar de tirarse al agua entren por Barajas como todo el mundo?

La respuesta se responde sola: porque si lo harían así, se hundiría toda la red de chiringuitos de la izquierda (Cáritas, Cruz Roja, Red Acoge, ACNUR o la CEAR: Comisión Española de Ayuda al Refugiado) que vive de este chollo.

El lucrativo negocio de la inmigración ilegal hace de oro a los chiringuitos ‘humanitarios’. En 2019 el Gobierno de Sánchez destinó 32,6 millones a Cruz Roja para la atención de los ilegales.

También se aprobaron 71 millones para actuaciones de primera acogida y equipamiento, que se reparten entre Cruz Roja, CEAR y ACCEM. No extraña que lo celebren.

¿Y qué sería del ‘Open Arms’, el barco negrero de Oscar Camps, sin el dinero de los ayuntamientos podemitas y la mala conciencia las empresas del IBEX?

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