El Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso dejó bien claro que iba a ir a por todos y a llevar a la Fiscalía contratos del Gobierno Sánchez con visos de tener más trampas que una película de chinos.
Se trata, principalmente, de aquellos suscritos con la empresa de los padres del presidente socialcomunista, Playbol, y los que están relacionados con el marido de Nadia Calviño, vicepresidenta primera y titular de Economía.
Al menos seis de los contratos puestos bajo la lupa judicial, tal y como publica este 11 de marzo de 2022 El Debate, presentan importantes irregularidades.
Y es que de las 12 contrataciones que están señaladas por el Gobierno de Díaz Ayuso, en seis de ellas se ha detectado que la mitad son de carácter opaco y no aportan detalle alguno en el Portal de Contratación del Estado.
CAMBIO DE TONO
El pacto alcanzado en Castilla y León entre el PP y Vox pone fin a la deriva suicida que emprendieron los populares en octubre de 2020 al abrazar el discurso de la izquierda y sumarse al cordón sanitario decretado para aislar a Abascal.
Ya fuera por bisoñez, cobardía, cortedad de miras o el deseo de perpetuarse en un confortable ministerio de la oposición, excelentemente bien retribuido y carente de responsabilidades, el tándem integrado por Casado y García Egea hizo desde entonces el juego a los autoproclamados ‘progresistas’, ignorando el hecho de que al secundar la invalidación democrática del partido situado a su derecha se cerraban a sí mismos la puerta a cualquier posibilidad de alcanzar el poder que no pasara por entenderse con Sánchez y así ponerse la soga al cuello.