Sube la tensión en el siempre explosivo Oriente Próximo.
Tres soldados estadounidenses murieron y al menos 34 más resultaron heridos, este 28 de enero de 2024, en un ataque con drones ocurrido en la madrugada del sábado al domingo en la frontera entre Siria y Jordania.
Pese a que hasta el momento nadie ha asumido la autoría de los sucesos, desde Washington apuntan a los grupos armados financiados por Irán que operan en la zona.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lamentó el hecho y prometió que «este sacrificio máximo no será olvidado».
El portavoz del gobierno de Amán, Muhannad Moubaideen, aseguró a los medios locales que el incidente no ocurrió en territorio jordano, sino del lado sirio.
Al otro lado de la frontera Washington mantiene desde 2016 otra base mucho más grande llamada al Tanf, la cual abrió para combatir al autodenominado Estado Islámico y otras organizaciones terroristas.
En Jordania, uno de sus aliados más importantes en la región, EE.UU. mantiene estacionados alrededor de 3.000 uniformados.

Dado que el grupo Resistencia Islámica Iraquí -una organización que cuenta con el apoyo financiero y militar del régimen de Teherán- ha asumido la responsabilidad de los últimos ataques contra intereses de Washington en la zona, las sospechas comienzan a apuntar hacia esta agrupación.
Más allá del lugar donde haya ocurrido, el ataque es otra prueba de la creciente tensión que vive la región desde el 7 de octubre, cuando la terrorista Hamás lanzó su mortífero ataque sobre el sur de Israel que dejó más de 1.200 fallecidos y 240 secuestrados.
En respuesta a este golpe las autoridades israelíes emprendieron una dura represalia militar en contra de la Franja de Gaza que ha dejado más de 25.000 muertos en dos meses, incluidos miles de terroristas.
Por el apoyo que Washington ha brindado a Israel, sus bases en Medio Oriente se han convertido en blanco para grupos armados que respaldan a Hamás.
Desde el inicio de la guerra de Israel contra Hamás en Gaza, las bases estadounidenses en Irak y Siria han sido atacadas más de 150 veces, según funcionarios estadounidenses.
A estos hechos hay que sumarles los ataques que los rebeldes hutíes vienen lanzando contra barcos mercantes que desean cruzar por el canal de Suez.
Y la advertencia que Biden lanzó este domingo hace pensar en una posible escalada del conflicto.
“No lo duden: haremos que todos los responsables rindan cuentas en el momento y de la manera que elijamos”.
