Sumando el combustible almacenado por el organismo público CORES más el que guardan los operadores privados, España cuenta con gasolina y gasóleo para abastecer el consumo durante 96 días. Por tanto, las estaciones de servicio aún están vendiendo a los conductores combustible comprado antes de los ataques y su precio no se debería haber disparado hasta haberlo suministrado.
Aún así, el precio medio nacional a fecha de 11 de marzo es de 1,58€/litro para la gasolina sin plomo de 95 y 1,67 €/litro para el gasóleo normal. Con los precios actuales, el diesel se ha disparado en apenas 7 días un 22%, mientras que la gasolina se ha encarecido un 14% de media.
Cómo buscar los precios de las gasolineras menos caras de nuestra zona
Ante esta escalada de precios, se vuelve más necesario que nunca poder comparar los precios de las estaciones de servicios de la zona por la que nos movemos. Para ello, existen numerosas páginas webs:
Geoportal de Gasolineras (MITECO): Es la herramienta oficial del Ministerio para la Transición Ecológica. Permite filtrar por tipo de combustible, provincia y ver precios en un mapa interactivo.
Diésel o Gasolina: Uno de los portales más populares para ver medias nacionales y precios por provincias actualizados al día.
Buscador de la OCU:Permite localizar las estaciones más económicas «cerca de mí» basándose en tu ubicación.
El Periódico de España (Gasolineras):Usando la geolocalización, la web nos da los precios del área en el que estamos. Ofrece listados detallados por localidades con horarios de apertura y ubicación en mapa.
Datadista (Mapa Interactivo): Mapa visual que muestra de forma muy clara las diferencias de precio en todo el territorio nacional.
Cómo ahorrar hasta un 25% de combustible
Hace ya años que el RACE publicó un informe en el que se cuantificaba que el consumo de combustible de un coche depende hasta un 25% de la forma de conducir de quien se siente a sus mandos. Por tanto, cambiando determinados hábitos, podremos estirar bastante cada depósito de combustible y recorrer hasta 250 kilómetros adicionales por depósito.
Aceleraciones suaves: Aumentar velocidad de forma moderada es la primera recomendación para gastar lo mínimo.
Régimen de giro del motor: en coches con motor de gasolina, procurar circular entre 2.500-3.000 vueltas. En los diésel, entre 2.000 -2.500 revoluciones por minuto.
Programador de velocidad: si nuestro coche lo tiene, usarlo. El programador inyecta el minimo combustible necesario para mantener la velocidad. Si conducimos “a pié” siempre pisaremos de más el acelerador.
Uso de la inercia y mayor distancia de seguridad: Haciendo una conducción anticipativa, podremos levantar el pie y dejar caer la velocidad cuando sea necesario como paso previo a frenar. De esta forma aprovechamos la energía cinética acumulada por nuestro coche. Para poder usar esta técnica es imprescindible aumentar lo máximo posible la distancia de seguridad con respecto a los vehículos que tengamos por delante.
Velocidad moderada: en autopista/autovía, circular a 110 km/h en vez de a 120 puede ahorrarnos hasta un 4% de consumo.
Presión de los neumáticos: con ruedas con baja presión de inflado, nuestro coche gastará más combustible.
Evitar carreteras secundarias: cuanto más uniforme sea la velocidad que llevemos, más podremos ahorrar. En las carreteras secundarias el consumo de combustible es mayor porque los ajustes de velocidad son mayores que en vías de alta capacidad.
No repostar en áreas de servicio de autopistas/autovías: los precios de las gasolineras a pie de autopista suelen ser más altos que los de las poblaciones o los polígonos industriales.
¿Son seguras las gasolineras low cost?
Frente a la desconfianza que generan en muchos conductores las estaciones de servicio de bajo precio por dudar de la calidad del combustible, en España toda la gasolina o gasóleo que se sirve en todas las estaciones de servicio proviene de las mismas refinerías y se distribuye a través de los mismos tanques: los de Exolum (antigua CLH).
Esto significa que, se venda en gasolinera de bandera o de bajo precio, el carburante ha sido procesado en las mismas refinerías y distribuído por el mismo mayorista, por lo que todo el combustible cumple los estándares de calidad legales se compre donde se compre.
Donde sí hay diferencias entre un tipo de gasolineras y otras es en los aditivos que lleva el combustible y que cada petrolera añade al combustible base. Repsol, BP, Galp o Moeve tienen sus propias formulaciones de aditivos tanto para gasolina como para gasóleo. Eso en parte justifica también el precio de venta.
Si llenamos el depósito en estaciones low cost, estaremos repostando combustible base que cumple los estándares legales para no dañar los motores y que, en todo caso, lleva los aditivos que le añada Exolum.
Para los más exigentes, hay estaciones de servicio de grandes cadenas de distribución que están surtidas de combustible por petroleras. Es el caso de las gasolineras de Alcampo, cuyo suministrador es Repsol.
