Esta es la nueva normalidad que Pedro Sánchez quiere venderle a los ceutíes.
Y si no que se lo digan a la reportera de RTVE durante una conexión en vivo desde Ceuta.
Todos pudieron ver en plen directo cómo un hombre de origen marroquí la acosó sexualmente tocándole el culo a plena luz del día, con la policía cerca y las cámaras encendidas. La reacción de la comunicadora dejó claro que no se trataba de un gesto inocente.
La escena transcurrió sin que la periodista montara un escándalo en antena, pero su incomodidad fue evidente para quien seguía la emisión. El post recuerda las declaraciones previas del titular de Interior, que calificó de subjetivo el temor de los vecinos de la ciudad autónoma. Ahora, el incidente con la profesional de la televisión pública sirve como contraejemplo directo a esa valoración.
Decía Marlaska, el ministro más reprobado de toda la democracia, que el miedo que estaban pasando los ciudadanos de Ceuta era subjetivo. Pues que eso se lo explique el titular de Interior a esta reportera de @rtve que se vio acosada por un invasor marroquí tocándole el culo. pic.twitter.com/3maTQeV9OL
— Luis Rioja (@miescano351) September 14, 2026
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, insistió hace solo unos días en que la inseguridad que sufren los ceutíes era una «sensación subjetiva».
Mientras tanto, las calles de la ciudad autónoma siguen registrando incidentes que ponen en evidencia lo contrario. El último ejemplo, y especialmente grave, se produjo este domingo 13 de septiembre de 2026 durante una conexión en directo de Televisión Española.
Una reportera de TVE se encontraba informando rodeada de inmigrantes en Ceuta cuando un hombre —identificado en las redes y por testigos como uno de los llegados en la invasión masiva del 30 de julio— pasó por detrás de ella y realizó un movimiento con el brazo y la mano muy cerca de su cuerpo. Las imágenes, que se han viralizado, captan cómo la periodista interrumpe su mirada a cámara, se gira de inmediato hacia atrás y, segundos después, se desplaza hasta situarse junto a varios agentes de Policía mientras continúa la conexión.
La perspectiva de la cámara no permite afirmar de forma inequívoca en que zona concreta de la anatomía física de la periodista se produjo el contacto físico. Sin embargo, la reacción de la profesional y el contexto, una reportera sola, rodeada de decenas de hombres llegados irregularmente, no dejan lugar a la duda de que el gesto ha sido totalmente indecente.
Una agresión que no es anecdótica
El episodio se produjo en medio de un operativo policial de traslado de inmigrantes, con más de 800 personas ese mismo día, y más de un mes después de la entrada masiva de decenas de miles de marroquíes que desbordó completamente la ciudad.
Desde entonces, la Fiscalía ha contabilizado decenas de agresiones sexuales, muchas de ellas contra menores, y los datos del 112 y de seguridad ciudadana muestran incrementos brutales: agresiones multiplicadas por quince, allanamientos de morada por sesenta, según las cifras aportadas por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para rebatir precisamente la tesis de Marlaska.
Mientras el ministro habla de «inseguridad subjetiva» y asegura que los ratios objetivos de criminalidad habían bajado en años anteriores, los vecinos de Ceuta no pueden salir a ciertas horas, los colegios requieren escolta y las mujeres —periodistas incluidas— se sienten amenazadas. Un día antes del incidente con la reportera de TVE, la Policía detuvo a otro marroquí llegado en la invasión por masturbarse frente a una mujer a la que perseguía en plena calle.

