No deja de sorprenderme la capacidad que tiene mi querido Enric para perseverar en sus errores
Carlos Carnicero da cuenta una vez más de la persecución de la que está siendo objeto por parte del director de El Plural. Defenestrado en portada, censurados los enlaces a su blog personal, Carnicero compara ahora a Enric Sopena a raíz de que Google, para evitar la censura en China, va a remitir a sus usuarios al servidor de la empresa en Hong Kong: «Sé que Enric Sopena no es Hu Jintao ni su periódico el inmenso país asiático. Pero bueno, por algún sitio tiene que empezar».
Reproducimos el post que Carnicero ha colgado en su blog– Sopena se supera a sí mismo; Google desvía a Hong Kong-.
Nada más lejos que aburrir a mis lectores. Nada más lejos que hacer de mis cuitas con el director de “El Plural” el eje de mis publicaciones en este Blog. Pero no me resisto a informar de la evolución de la persecución de la que estoy siendo objeto. Sobre todo porque de puro infantil empieza a tener cierta gracia.
No deja de sorprenderme la capacidad que tiene mi querido Enric para perseverar en sus errores. Quizá no haya descubierto que la censura nunca puede prestigiar a quien la realiza. Pero hay personas que la han protagonizado en distintas épocas de su vida y el hábito puede haberles hecho perder la sensibilidad del instante en que ademas de ser un acto antidemocrático cae en el ridículo.
Ya informé que no tengo enlace con mi Blog en El Plural como tienen el resto de los periodistas que escriben en ese periódico y tienen bitácora. Hoy me he acordado especialmente al ver que Google, para evitar la censura en China, va a remitir a sus usuarios en ese país al servidor de la empresa en Hong Kong.
Sé que Enric Sopena no es Hu Jintao ni su periódico el inmenso país asiático. Pero bueno, por algún sitio tiene que empezar. Pensaré un método similar para que mis lectores de El Plural puedan acceder directamente a este Blog, posibilidad que tienen los demás articulistas del periódico de Sopena. A fin de cuentas, si Enric me quiere convertir en su chino, siempre habrá métodos para salvar la muralla.
Ahora mis artículos se colocan detrás de los publicados el día anterior, como si quisiera mi querido director hacerlos todavía más inaccesibles. Como sé que quiere que me vaya por aburrimiento esto me motiva para proseguir trabajando en El Plural dando lo mejor de mi mismo. Así somos los aragoneses, un poco tozudos o perseverantes, pero muy nobles. ¡Ánimo, Enric, todavía se pueden esconder más los artículos y censurar más mi blog¡ Aprendamos todos de los chinos y de Google.
