Define al titular de Interior como "un ministro especial"

Manuel Jabois: «El argumento de Fernández Díaz contra el matrimonio homosexual no es el de un creyente sino el de quien no está en sus cabales»

"Al hombre que cree que la virgen baja de vez en cuando no le cabe en la cabeza que dos hombres puedan casarse"

Manuel Jabois: "El argumento de Fernández Díaz contra el matrimonio homosexual no es el de un creyente sino el de quien no está en sus cabales"
Manuel Jabois.

El columnista de El Mundo ha publicado el 3 de marzo de 2013 en su blog en la edición digital del diario de Unidad Editorial, Personajes en limpio, un artículo titluado Un ministro especial. Hace un retrato cómico y crítico de Jorge Fernández Díaz y comenta la declaración del titular de la cartera de Interior según la cual el matrimonio homosexual «no garantiza la pervivencia de la especie».

El artículo comienza recordando que Arcadi Espada contó en un artículo que en un AVE coincidieron Albert Boadella, el cardenal obispo de Barcelona. Lluis Martínez Sitach y el propio Fernández Díaz. El ministro comentó en dicha ocasión, según el relato de Espada, que en la caída del comunismo jugaron un papel determinante Ronald Reagan, la economía y la Virgen de Fátima. Al respecto de esta historia, Jabois comenta:

El responsable de las fuerzas de seguridad del Estado creía que una virgen aparecida en Fátima había profetizado el final de una ideología. No sólo lo creía en privado, con su punto de tormento y cierta pugna intelectual consigo mismo, sino que lo iba contando por los trenes.

Sobre la última polémica protagonizada por el ministro, dice:

Al hombre que cree que la virgen baja de vez en cuando no le cabe en la cabeza que dos hombres puedan casarse. Cuando el Constitucional avaló la ley, dijo que volvería a firmar en contra; otro cuya fe está por encima de las leyes, y no desde casa, sino desde el Ministerio de Interior. Hoy razonó directamente como un suicida.

Para Jabois:

El argumento no es el de un creyente sino el de una persona que no está en sus cabales. A diferencia de católicos lúcidos en sus exposiciones, por más que uno se aleje de ellas, el ministro debería seguir con sus apariciones y rehuir de razonamientos. Su resistencia es puramente melancólica. La evolución se distingue porque primero levanta escándalo contra lo establecido y luego no lo provoca al establecerse.

Concluye:

El PP ha empezado a defender que la opinión personal de Fernández Díaz no intoxique la del partido ni la del Gobierno. O sea que la pervivencia de la especie de momento no está en el programa. Mejor, teniendo en cuenta la forma extravagante que tienen de cumplirlo.

 

Autor

Antonio Chinchetru

Licenciado en Periodismo y tiene la acreditación de suficiencia investigadora (actual DEA) en Sociología y Opinión Pública

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