Viendo la que tiene encima el Partido Socialista nada mejor que echarle un poco de guasa y abundantes dosis de ironía

Inquietud en La Zarzuela, la cárcel de ‘Podemos’ y lo de Rosa Díez

Cosas de feos y guapos, de lelas o mentirosas, de "sorayas" y "dolores"

Unos que vienen… y otros que se van… La actualidad política está marcada por las «espantadas» más recientes y al mismo tiempo por los procesos de renovación. Para todos los gustos.

Kiko Méndez Monasterio se encarga en La Gaceta de los que se van, aunque a algunos les cuesta más que a otros coger la puerta:

«Siento por dentro que todos se van, como la canción que cantaban Amaral y Moby. A Rubalcaba le gusta Amaral, y también Los Secretos -los de la música, además de los otros-, porque todo el mundo tiene una cara amable, incluso mesié Faisán, e inspira cierta ternura el personaje cuando ya sólo enseña la espalda, abatido y derrotado. Todos se van, cada uno a su estilo. El viejo rey en un arrebato oscuro, inexplicable; Rubalcaba con alguna meláncolica canción pop, rumbo a la calle del olvido; Maleni con sus maneras inconfundibles, atropellando razones y verbos, gritona, maleducada y con diez mil euros mensuales asegurados, mientras en su partido no hacen más que hablar de los niños con hambre que hay en España. Bueno, algunos no se marchan, hay que despegarlos del sillón con agua caliente, como a Magdalena -Lady Aviaco, Maleni, Mandatela- y su aspecto mal disimulado de adicta al bingo».

Unos se van y otros llegan y siguen copando titulares, caso del ya omnipresente Pablo Iglesias y su formación de moda. Juan Ramón Rallo lo tiene claro en Libertad Digital:

«Podemos ha construido inteligentemente su discurso en torno a un término que despierta un natural y sano rechazo entre la ciudadanía: casta».

Pero no tiene tan claro el mensaje que venden:

«En España ciertamente existe una casta parasitaria. Algunos, de hecho, la hemos venido denunciando desde que tenemos conciencia política. Pero entonces, ¿cómo es posible que Podemos -un partido genuinamente anticasta- despierte tanto recelo, o incluso abierta oposición, entre quienes llevamos años criticando y denunciando a la casta? Pues por una razón muy simple: las políticas que promueve Podemos no contribuyen a erradicar la casta, sino a reemplazar la casta de PP y PSOE por la casta de Podemos e IU. En suma, la solución a los problemas de España no pasa por sustituir al carcelero, sino por escaparnos de la prisión».

Manuel Molares do Val analiza en Periodista Digital el fenómeno Podemos y llega a una conclusión:

«La televisión insufla rápidamente emociones en las masas para mandarlas a las guerras, crearles sentimientos patrioteros, o inflar el partido Podemos, fundado por unos cuantos universitarios que asustan a la izquierda, PSOE e IU, mientras para el PP son inocuos. Los universitarios chavistas y bolivarianos españoles deberían aterrar a los bancos, a las grandes empresas y fortunas y a los medios de comunicación capitalistas, porque Pablo Iglesias Turrión y los suyos los nacionalizarían. Sin embargo, los invitan a dar charlas en lujosos hoteles y las cadenas de televisión los jalean, igual que hicieron con sus aliados del 15M, entre los que, recuérdese, había indignados a los que los chóferes familiares les llevaban comida a escondidas. Estamos en una sociedad que vive sometida a la publicidad. De alimentos, zapatos, coches, sexo o ideologías…».

Jesús Cacho también abunda en este tema en VozPópuli… ¿a quién perjudica más Pablo Iglesias?:

«Todos los partidos de la Transición, en crisis aguda. ¿Ratón o elefante? Los daños causados en el establishment político por el terremoto del 25-M se están revelando devastadores. Incluso en IU, donde se vive un soterrado ajuste de cuentas cuyo final está por ver. Por no hablar de la misteriosa desaparición de la escena política de UPyD y de su lideresa, Rosa Díez. What ever happened to baby Jane? La fuerza de Podemos, lo nuevo contra lo viejo, como símbolo de la descomposición del régimen de la Transición y del surgimiento de algo que no sabemos muy bien qué es y hacia dónde va».

Y mientras tanto, el proceso de sucesión del PSOE colapsando literalmente la actualidad política informativa, con Pedro Sánchez a la cabeza. Graciano Palomo parte una lanza a su favor desde El Plural:

«Conozco personalmente a Pedro Sánchez y desde hace mucho le animé a ir preparándose altas cotas políticas. ¡Se le veía venir! Sánchez, hijo de modesto empresario, ha cotizado a la Seguridad Social durante algunos años, habla idiomas, tiene preparación técnico/económica, transmite buena imagen y, representa un cambio tranquilo. ¿Es el líder que necesita el socialismo español en las actuales circunstancias? Eso deben decirlo los militantes del PSOE porque en el acierto no va mucho a todos».

No lo tiene tan claro José García Domínguez en Libertad Digital, así que tira de ironía y grandes dosis de sarcasmo:

«Nadie lo dude, Alfredo Pérez Rubalcaba está llamado a pasar a la historia como el último feo que ocupó la secretaría general del PSOE. Don Alfredo, el pobre, era alguien de otra época, un anacronismo de la Galaxia Gutenberg. En cambio, ese tipo como recién salido de un anuncio de desodorante, Sánchez, encarna la quintaesencia del pospensamiento. Sánchez es un holograma telegénico cargado de futuro. Ganará. Seguro. De él predica Talegón que representa a la derecha del partido. Pero también en eso yerra Talegón. Derecha e izquierda suponen coordenadas por entero ajenas a la novísima cosmovisión de Sánchez. Descartado ya el tosco sucedáneo Madina, quienes en verdad se disputan el sillón del Gran Inquisidor en Ferraz no son derecha e izquierda, sino el viejo Homo sapiens, simbolizado en ese otoñal Pérez Tapia con su inequívoco aire de intelectual demodé, y la emergente criatura contemporánea que Giovanni Sartori bautizó como Homo videns. El Homo videns, mutación genética del anterior, un ser incapaz ya de comprender concepto alguno que no esté representado por coloristas imágenes televisivas. Aburridos razonamientos analíticos frente a sugerentes sonrisas cargadas de euforia impostada. La rémora del tiempo caduco de las ideologías frente a un hijo putativo de la política-espectáculo ducho en el arte de sustituir el raciocinio en favor de la sensiblería kitsch y las emociones escénicas. Arrasará Sánchez. Seguro».

Por si acaso, Eduardo Madina intentó hasta el último momento dejar fuera al tercero en discordia, Pérez Tapias. Según El Confidencial Digital:

«El recuento de avales en Ferraz duró hasta las 7 de la mañana. El vasco teme que con tres candidatos se divida más el voto y pierda el congreso José Antonio Pérez Tapias, con tan solo 38 avales más del mínimo exigido -9.912-, fue proclamado el sábado aspirante a la secretaría general del PSOE. Eduardo Madina, que buscaba un mano a mano contra Pedro Sánchez, trató en la madrugada del viernes dejar fuera al representante de Izquierda Socialista, pero la revisión de firmas confirmó la tercera candidatura».

No es para menos, teniendo en cuenta que, según Gonzalo López Alba en El Confidencial:

«La mayoría opina que la irrupción de Tapias como tercera opción mermará apoyos a Madina».

Con tanto jaleo en las filas del «enemigo» parece que corren tiempos algo más tranquilos en el seno del PP. Tiempos para valorar lo que se tiene, tal como recoge Antonio Martín Beaumont en El Semanal Digital:

«En España, tantas veces nos pasa, tendemos a no darnos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Pues bien, algunos VIP del PP estos días ponen como ejemplo de lo antes dicho al mandatario riojano Pedro Sanz, a quien el presidente del Gobierno estará más que agradecido. En medio de la victoria pírrica del Partido Popular en las elecciones europeas, el presidente de La Rioja obtuvo para su formación los mejores resultados del país: el 38.48 % de los votos y 15 puntos más que el PSOE. Sus defectos son, por contra, la discreción, la lealtad y la eficiencia. Total nada».

Pero no todo son aguas mansas entre los populares, según recoge El Confidencial Digital:

«También hay barones del PP que están diseñando el futuro, un post-marianismo sin Soraya ni Cospedal. Consideran que el enfrentamiento entre ellas dividirá al partido y les castigará electoralmente. Apuestan por una alternativa de unidad en torno a Núñez Feijóo. Mariano Rajoy se mantiene firme en su idea de «no tocar nada» ahora ni en el Gobierno ni en el partido. Para algunos barones regionales y dirigentes nacionales esta estrategia tendrá consecuencias en la próxima legislatura, cuando Sáenz de Santamaría y Cospedal empiecen una guerra para liderar el post-marianismo. Para evitar esa división, se está manejando ya una tercera vía, encabezada por Núñez Feijóo».

Aunque va bajando la tensión informativa en torno a la Casa Real, aún sigue coleando la abdicación de Juan Carlos I y siguen trascendiendo detallitos. Por ejemplo, José Alejandro Vara se hace eco en VozPópuli de la «inquietud» en Zarzuela ante los síntomas de depresión de Don Juan Carlos:

«No ha salido aún de Palacio. Don Juan Carlos no se encuentra bien. No se ha movido de la Zarzuela desde su abdicación. Su nuevo estatus, de ´rey saliente´ y, en especial, el impacto de la imputación de su hija Cristina por parte del juez Castro, le han afectado profundamente».

No es para menos porque la imputación de Doña Cristina está dando para mucho… Antonio Casado analiza la situación en El Confidencial y no se sabe qué es peor:

«El fiscal Horrach toma a la infanta Cristina por lela (ni idea de los chanchullos de su marido) y el juez Castro la toma por mentirosa (aunque era una colaboradora necesaria en los delitos de Urdangarin, lo negó en el interrogatorio). La figura de la Infanta gana con las conclusiones del juez. Mejor embustera que idiota. Lo judicial es otra cosa. Ahí le favorecen las tesis del fiscal. Representa la acusación pública, pero se ha convertido en la defensa pública de la hermana del Rey al considerar que sufre una penalización extra «por ser quien es».

 

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