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El ‘accidente’ de Tania Sánchez y el ‘lastre’ de una «miope» Rosa Díez

La novia de Pablo Iglesias se cuela en los titulares por motivos ajenos a su labor política mientras Rajoy "roba" noticias y sale a la luz lo que Mas quiere ocultar

El 'accidente' de Tania Sánchez y el 'lastre' de una "miope" Rosa Díez
Pablo Iglesias y Tania Sánchez. PD

A los tres días de la consulta alternativa del 9-N, se apareció Mariano Rajoy en rueda de prensa y dio un giro informativo a las columnas de opinión. No en vano, este jueves el presidente del Gobierno arrebata gran parte del protagonismo de actualidad a Artur Mas, dueño de los titulares desde el domingo.

Como subraya acertadamente Isabel de Dios en el resumen general que hace en El Semanal Digital, más o menos se puede concluir que la mayoría de columnistas no terminan de aprobar la actitud de Rajoy.

Aunque también tiene algún que otro defensor.

Para Pablo Sebastián en República.com:

 «Descifrar los mensajes de la rueda de prensa del presidente Mariano Rajoy sobre el resultado y consecuencias de la Consulta del pasado 9N puede ser una labor tan ardua y difícil como en su día lo fue descifrar los jeroglíficos egipcios, lo que fue posible gracias a la famosa piedra Rosetta que en 1877 descubrió un soldado francés. Concluimos ¿donde estamos? Pues en la situación de bloqueo que es, en el fondo, lo que les conviene a los dos: a Mas y a Rajoy, una vez que parece claro que el dilema no tiene solución. En cuanto a las plañideras del diálogo, la negociación y la reforma constitucional, la respuesta de Rajoy es otra vez: no».

Maruja Torres ha decidido tomárselo a chufla en Eldiario.es:

«Lo único entretenido de la comparecencia in articulo mortis de Rajoy corrió a cargo de algunos informadores que le reprocharon haber abandonado a la ciudadanía. Después del 9-N, y por culpa de su prolongado silencio, dijeron, los ciudadanos no independentistas nos hemos sentido huérfanos. Habló con la convicción de un Don Pelayo e incluso se creció con lo de un tercio contra dos tercios y hay más catalanes que independentistas, que repetía como un mantra, pero empezó a balbucear en la fase de gallego -a mí nadie me impone una consulta legal-, que es cuando se le nota mucho que, en vez de un verdadero duelo en O.K. Corral, le está haciendo un boca-a-boca a Artur Mas, en plan somos dos gotas de lluvia que buscan la noche, qué bien, chico, gracias a esto nadie habla de las cosas fraudulentas relacionadas con las sedes de nuestros partidos».

También le echa algo de guasa Juan Carlos Escudier en Público:

«Para hacer público y notorio que el presidente ya no dormía, al mediodía y al estilo de la Virgen de Fátima, Rajoy se apareció a los medios de comunicación en una comparecencia extraordinaria que alienta las sospechas de que la tele de plasma se ha roto y está por ver que siga en garantía. En definitiva, aquí no ha pasado nada, es un fracaso que sólo 2,3 millones de catalanes hayan metido una papeleta en las urnas porque los otros son más, España es la casa de todos, el paro es preocupante, soy un tío sensato que no manda tanques al Paseo de Gracia y diálogo todo, pero a ser posible de fútbol. Son las tablas de la ley de la Moncloa».

Por su parte, Kiko Méndez Monasterio se muestra rotundo en La Gaceta:

«Y habló don Mariano en politiqués, neolengua de la oligarquía que se basa en el abuso del oxímorón igual que el columnismo se excede en las metáforas. Don Mariano ya miente con desparpajo felipista. El síndrome de la Moncloa le acecha como a un viudo reciente la soledad de una casa demasiado amplia, cuyas paredes acaricia con presentida nostalgia. En el partido se multiplican y conspiran abiertamente las familias, porque el paupérrimo legado de los pródigos también es capaz de soliviantar a los que fueron hermanos en la prosperidad. Se hace política de trazo grueso, mientras se expande a toda prisa el otro idioma del momento, el populismo 2.0, es decir, el enésimo aggiornamiento de la logia de Lenin y Robespierre. Ese es el extremismo que el PP, junto a sus mantenidas mediáticas, ha propagado de forma insensata. Si no lo fuésemos a sufrir todos, casi darían ganas de sentarse a mirar como le van a pagar a este don Opas».

Pablo Planas destaca en Libertad Digital:

«Uno de los mensajes recurrentes del presidente del Gobierno en su comparecencia para valorar el 9-N ha sido el de que «dos de cada tres ciudadanos han dado la espalda a Artur Mas». El presidente del Gobierno se ha mostrado orientado y consciente en todo momento de los graves perjuicios que la inestabilidad territorial causa en la economía, el empleo, las inversiones, la sostenibilidad de la deuda, la fiabilidad institucional y la credibilidad judicial, pero peca de optimismo. En lo de Arriola ha estado soberbio el presidente, y es casi seguro que el argumento del dos de cada tres proceda de tan significada fuente de autoridad demoscópica. Pasa que si uno de cada tres ciudadanos va a votar mayormente por la independencia de Cataluña, estamos a sólo un ciudadano o a un ciudadano solo de meternos en un marrón de proporciones colosales, con o sin garantías democráticas, pero siempre sin hacer nada».

José Apezarena, sin embargo, no entiende la reticencia de Rajoy a enfrentarse a la prensa y así lo manifiesta en El Confidencial Digital:

«Su primera intención era no comparecer en absoluto, no realizar el más mínimo comentario, y en todo caso remitirse a la rueda de prensa que tiene previsto celebrar el domingo próximo… ¡en Australia! Tales eran sus planes, pero no ha tenido más remedio que alterarlos a la vista del clamor externo (en prácticamente todos los medios informativos) e interno (críticas en su propio partido y hasta en el Gobierno), que reclamaba una urgente declaración, que finalmente se celebró ayer. Los que están cerca cuentan que no puede evitar sentirse incómodo frente a los medios y hasta un poco nervioso. Y aquí es donde expreso mi perplejidad. Porque lo cierto es que, ante tales desafíos, Mariano Rajoy se desenvuelve con bastante soltura y sin aparentes dificultades. Como volvió a ocurrir ayer. Sentimientos personales y sensaciones suyas al margen, no lo hace mal en las comparecencias públicas. Al contrario, suele salir airoso de casi todas. Por eso no entiendo los temores de Rajoy a salir a la palestra cuantas veces sea necesario. Por sentido del deber, por consideración hacia los españoles y hasta por buena educación. Salvo que a la incomodidad y al nerviosismo citados haya que sumar la pereza. Entonces…».

También Antonio Casado parte una lanza a favor del presidente del Gobierno desde El Confidencial:

«Le salió bien su tardía comparecencia. Mucho de política y muy poco de tribunales. Dicho sea mirando a quienes subordinan alegremente el plano de la legalidad al de la oportunidad. Puede que los que se llenan la boca apelando a Montesquieu sean los mismos que califican de error político aplicar la ley».

Por otro lado, desde Libertad Digital, Cristina Losada hace hincapié en lo que Mas trata de ocultar:

«Y aquello que Mas quiere ocultar es una evidencia que desmiente tanto «el aplastante apoyo de los catalanes» a la secesión como la base sobre la que levantó la exigencia de un referéndum. Durante dos años, el presidente de la Generalidad y muchos otros sostuvieron que existía una masiva y abrumadora demanda en la población catalana para votar sobre la separación de España. Pues bien, cuando la población ha tenido la oportunidad de votar, la gran mayoría no lo ha hecho. Podrán esconderlo, maquillarlo o justificarlo, y lo harán con la ayuda de la tendencia a dar primacía al espectáculo sobre el dato. Pero el deseo de consulta que se pregonaba para legitimar el proceso ha quedado reducido a su expresión real: un tercio».

Y a todo esto, según Federico Castaño en VozPópuli:

«La falta de respuestas políticas al 9N resquebraja el pacto entre Rajoy y Sánchez sobre Cataluña. Entre evitar la ruptura con los socialistas catalanes o mantener el acuerdo sellado con Mariano Rajoy para enfrentarse de la mano al conflicto catalán, Pedro Sánchez ha elegido la primera opción. En el PSOE se achaca a la falta de respuestas políticas del Gobierno a la consulta soberanista la primera crisis importante en el «pacto de lealtad» comprometido por ambas partes el pasado julio».

Claro que, según Juan de Dios Colmenero en El Semanal Digital:

«Sánchez se ha metido en tres jardines en Cataluña sin encontrar la salida», entre otras cosas porque «ha quedado claro que al líder del PSOE no le gusta cómo está gestionando Rajoy el problema catalán. Ahora bien, ¿cuál es su «fórmula mágica»? El partido está de lo más dividido».

Entre tanta Cataluña, UPyD ha encontrado su hueco informativo y tampoco necesariamente para bien. A.I.M. se hace eco en El Semanal Digital del penúltimo lío interno de la formación magenta:

«El dinero que el eurodiputado de UPyD Fernando Maura cobró de la Fundación Progreso y Democracia durante casi cuatro años cuando era patrono de la misma ha sido la chispa que ha prendido la mecha. Maura, abiertamente enfrentado con la dirección de su partido porque se alineó con el dimitido Francisco Sosa Wager, ha colgado una nota en su perfil de Facebook en la que pide transparencia a UPyD, un partido que si de algo presume es de tener el techo de cristal y las cuentas claras».

Con estos flecos sueltos, normal que UPyD no termine de arrancar en las encuestas. Precisamente, Jorge Galindo se encarga de analizar en VozPópuli por qué no arrasa en los sondeos a pesar de los sondeos de los grandes y llega a una sonada conclusión, entre otras:

«Que Rosa Díez es un factor que supone un lastre en esta dimensión resulta difícil de negar, a pesar de lo mucho que haya aportado y que pueda aún aportar».

Algo que la líder de UPyD o no ve o se niega a ver.

Por lo demás, El Chivato de El Confidencial Digital se hace eco del accidente de tráfico que tuvo hace unos días la política de IU Tania Sánchez:

«En la tarde del pasado martes la pareja de Pablo Iglesias tuvo que hacer frente a una distracción con la que no contaba: un accidente de tráfico en el que ella estuvo implicada. La diputada de IU se encontraba circulando con su vehículo en el distrito madrileño de Arganzuela cuando, en un giro, se chocó contra un motorista. La colisión, «algo aparatosa», provocó que el conductor de la moto perdiera el control y cayera al suelo. A los pocos minutos, llegaron al lugar de los hechos cuatro agentes de la Policía Municipal de Madrid. Dos de ellos se encargaron de redactar el parte de accidente, mientras que la otra pareja facilitó el paso del resto de los coches que circulaban por la zona. El incidente no provocó heridas de gravedad a Tania Sánchez. Tampoco al motorista que, pese a ello, fue atendido por profesionales del Samur, explican desde la Policía Municipal.
Personas cercanas a Tania Sánchez añaden que, tras la colisión y la llegada de los agentes, la diputada charló con el motorista, que se encontraba en perfecto estado. A día de hoy, el conductor de la moto no ha presentado denuncia alguna contra Sánchez. La parlamentaria de IU, por su parte, tendrá que llevar su coche al taller».

Tampoco faltan este jueves novedades en torno a las hazañas del Pequeño Nicolás. Tal como informa Manuel Cerdán en El Confidencial:

«El conductor que llevó al pequeño Nicolás en automóvil a Barcelona para entrevistarse con Oriol Pujol Ferrusola, el pasado mes de septiembre, guardaba en su cartera un pase de acceso a la Moncloa. Una de esas tarjetas de plástico como las bancarias, también conocidas en el argot de la seguridad como cipol. El tercer ocupante del automóvil -un BMW 700-, un empresario catalán que acompañaba al muchacho a la Ciudad Condal, se fijó en ese detalle cuando hicieron una escala en una gasolinera de Zaragoza y el chófer abrió su billetera -tipo tarjetero-, para pagar el repostaje del combustible».

 

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