Abogado y participante en la mesa redonda “La privacidad 3.0”

Carlos Sánchez Almeida: «En España se está utilizando el derecho al olvido para acallar a medios de comunicación»

"Si Torquemada hubiera nacido hoy no habría necesitado un índice de libros prohibidos"

Carlos Sánchez Almeida: "En España se está utilizando el derecho al olvido para acallar a medios de comunicación"
Carlos Sánchez Almeida. CL

Imagínense que los nombres de los asesinos de García Lorca pudiesen desaparecer de los buscadores. Porque sus familiares, sus descendientes han ejercido el derecho al olvido

«En España se está ejerciendo el derecho al olvido contra medios de comunicación», así de rotundo se expresó el abogado Carlos Sánchez Almedia, de Bufete Almeida, Abogados Asociados, en el curso de su intervención en la mesa redonda «La privacidad 3.0», dentro del XI Congreso Nacional de Abogacía, que se está celebrando en Vitoria, recogido por el excelente diario jurídico Confilegal.

«Y no solamente contra buscadores. Se está yendo contra sitios como ‘Menéame’, que son agregadores de contenidos, y se les pide que quiten datos. ¿Y qué datos se pide que se quiten? Datos que pertenecen a nuestra memoria histórica, datos que no se pueden quitar así como así».

«No es lo mismo el derecho al olvido, que establece la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, para datos de un simple embargo, que no tienen relieve informativo en la actualidad, de casos de sentencias firmes por agresión sexual o estafa, sobre los que se han llegado a otorgar la cancelación de datos por parte de la Audiencia Nacional».

Según Sánchez Almeida, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional (AN) -la competente para estos temas- está dictando todas las sentencias iguales.

«Es un corta y pega sistemático», explicó.

«Desde que llega la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, a raíz de la demanda del señor Costeza, en la AN se establecen una serie de criterios que producen una serie de sentencias contra Google. Y en ellas corta y pega sus argumentos sin ningún criterio. Extrapolan el derecho al olvido sobre cosas que no se deben olvidar».

Una de dichas sentencias, de acuerdo con el abogado, estaba relacionada con un señor que había amenazado a un empresario con un atentado terrorista para estafarle. Otra era de tráfico de drogas. Y una tercera de una agresión sexual.

Todas ellas firmes, confirmadas. Por delitos que habían causado alarma social y que habían llegado a los medios de comunicación.

«Se nos está haciendo creer que se está protegiendo nuestra intimidad. Y no es verdad. Se agrediendo muy seriamente la libertad de información. No la libertad de información de Google, de los medios de comunicación, sino nuestra libertad de información y de expresión».

«Y es nuestra libertad de buscar información veraz por los medios que la tecnología ha puesto a nuestro alcance. Tenemos, pues, derecho a buscar en Google y en cualquier otro buscador. Tenemos derechos a rastrear la historia. Lo que no podemos permitir que ahora vengan con unos derechos al olvido ficticios que serían la delicia del inquisidor Torquemada».

En opinión de Sánchez Almeida, si Torquemada hubiera nacido hoy no habría necesitado un índice de libros prohibidos (‘El Cascabel’ denuncia lo que pasa por hablar de Boye: «Te ponen 300.000 euros y amordazan a la prensa»):

«Lo que querría es que le diesen la facultad de borrar el índice de todas las bibliotecas. De esa forma, no habría peligro. Eso es lo que se pretende: borrar el índice de nuestra memoria colectiva, que son los buscadores. Eso es una salvajada».

«Imagínense la serie esta, de «El Ministerio del Tiempo» que esa tecnología la tuviese un gobierno y se pudiese modificar la historia. Ir a las bibliotecas, a los archivos de la Inquisición, a los archivos de la casa de contratación, a los archivos de la Causa General de la Guerra Civil, a borrar nombre. Imagínense que los nombres de los asesinos de García Lorca pudiesen desaparecer de los buscadores. Porque sus familiares, sus descendientes han ejercido el derecho al olvido» (Las víctimas del terrorismo, indignadas con el Colegio de Abogados de Madrid por invitar a Boye a disertar sobre el Código Penal).

«Tenemos que equilibrar libertad de expresión y derecho a la intimidad. Tenemos que reivindicar la verdadera intimidad personal y familiar, nuestra propia imagen, nuestro derecho a la autodeterminación informativa, pero no podemos pasar por la censura. Y el derecho al olvido, no lo digo yo, lo dice Wikipedia, es una forma de censura».

EL ART. 20 DE LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

1. Se reconocen y protegen los derechos:

     a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

     b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

     c) A la libertad de cátedra.

     d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.

4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.

5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.

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