Aún no ha zarpado del puerto el barco de El Español…y el proyecto empieza a hacer agua. Según puede adelantar Periodista Digital, no es oro todo lo que reluce en el diario que comanda, desde su salida de El Mundo, el periodista riojano Pedrojota Ramírez.
De hecho, aún no ha visto la luz su digital -su salida esta prevista para este otoño, aunque no hay fecha de confirmación oficial- y parte de la tripulación está amotinada y amenaza con fracturarse en dos bandos. La consecuencia es que algunos de los rutilantes fichajes procedentes de El Mundo, que no dudaron en acompañar a Pedrojota Ramírez en esta aventura, se lo están empezando a pensar. Alguno ya ha iniciado las gestiones para regresar a la Avenida de San Luis, sede del diario de Unidad Editorial.
Fuentes del sector consultadas por PD aseguran que la ‘vieja guardia’ está con un mosqueo de considerables dimensiones. En este grupo se incluyen los redactores más veteranos que trabajaron codo con codo muchos años con Ramírez en El Mundo. Son los casos de Fernando Baeta y Esteban Urreiztieta, al que por otra parte, David Jiménez, nuevo director de EM, quiere repescar a toda costa para volverlo a situar al frente del equipo de investigación.
No son los únicos. En las últimas horas se ha sumado a ese grupo de descontentos otro de los fichajes rutilantes de El Español, el de Javier Negre, pieza esencial en el suplemento dominical ‘Crónica’ y que, según las mismas fuentes, se lo habría pensado mejor, habiendo iniciado ya las gestiones oportunas para emprender el camino de regreso.
DOS BANDOS ENFRENTADOS EN LA REDACCIÓN
Indagando en las posibles causas que hayan provocado esta situación, que puede por acabar provocando una vía de agua de tamaño relevante en el proyecto, este medio puede apuntar al desencanto que ha surgido entre periodistas todoterreno como Baeta o Urreiztieta con el nuevo panorama.
Ellos llegaron a El Español con la ilusión de volver a arremangarse junto a Pedrojota y se han encontrado con que su jefe está a otros menesteres, obsesionado con el Twitter y con propagar sus manifiestos, donde abundan las buenas intenciones, antes que con hacer periodismo.
Ramírez ha dejado la dirección en manos de su hija, María Ramírez, y de su marido, Eduardo Suárez, que son los que, ante la ausencia del capitán Pedrojota, se han apropiado del timón de ‘El Español’ y de la toma de decisiones del día a día. Pedrojota les ha dado manga ancha para hacerse con el control del periódico, algo que no ha gustado nada a los veteranos fichados de El Mundo acostumbrados a otras formas de hacer periodismo.
La tensión entre ambos bandos ha llegado hasta tal punto que, según ha conocido Periodista Digital, el clima de trabajo se ha tornado irrespirable, provocando que más de uno esté pensando en una honrosa retirada.



