El periodista de esRadio deja retratado al líder de Podemos

Losantos pone en su sitio a Isabel Gemio: «Excita el alma chequista de Pablo Iglesias»

"Iglesias ha despreciado siempre la democracia, el liberalismo y a las víctimas del terror"

Losantos pone en su sitio a Isabel Gemio: "Excita el alma chequista de Pablo Iglesias"
Federico Jiménez Losantos.

Era de esperar que los insultos de Pablo Iglesias el 7 de noviembre de 2015 en el programa ‘Te doy mi palabra’ (Onda Cero) a periodistas como Federico Jiménez Losantos iban a tener respuesta por parte de los aludidos –Isabel Gemio se podemiza y permite que Iglesias arremeta contra Inda, Losantos e Isabel Durán-.

El turolense responde el 9 de noviembre de 2015 al líder de Podemos, pero también le manda un recadito a Isabel Gemio, a la que acusa de haber «excitado el celo chequista» de Pablo Iglesias. Arranca así:

Pablo Iglesias Turrión, candidato a la Presidencia del Gobierno de España bajo las siglas de Podemos, partido-franquicia de la dictadura venezolana, ha hecho unas declaraciones en Onda Cero, una de las cadenas de radio del imperio mediático más favorecido por el PP, el de Atresmedia-La Sexta, cuya política de apoyo al partido comunista bolivariano y filo-etarra de Iglesias se resume en la consigna, denunciada por el director de uno de los periódicos más importantes de España, de un director general de A3TV: «Podemos por la mañana, Podemos por la tarde y Podemos por la noche».

La propaganda totalitaria de la cadena D´Agostini-Bertelsman-Planeta en favor de Podemos ha respondido a razones comerciales -subir la audiencia con mensajes polémicos y revolucionarios- y también políticas -que su padrino Rajoy se presentara como salvación del peligro que A3TV ayudaba a crear. De esa estrategia, que promovía la ruina de la democracia española para vender su posible salvación, se ha beneficiado Podemos.

Añade que:

Así, cuando Isabel Gemio le hace escuchar frases mías, de Eduardo Inda, Isabel San Sebastián, Esperanza Aguirre o Aznar, dice: «Losantos, Inda, Isabel San Sebastián… revelan el pasado de este país, un pasado oscuro, una cosa que yo no quiero para el futuro.» (…) «estoy convencido de que los padres y madres de nuestro país no querrían que en el futuro sus hijos identificaran como creadores de opinión a personajes como estos» (…) «representan lo peor de la historia de nuestro país. Ese país que oprimía a las mujeres, que estaba en contra de las libertades, frente a una España nueva que quería ser democrática».

Yo entiendo que Iglesias se moleste cuando me oye decir que uno de sus programas de televisión lo emitía en Hispan TV, cadena de la teocracia iraní, cuyo régimen ahorca en público a los homosexuales y discrimina salvajemente a las mujeres. Su problema es que lo que yo digo es verdad. Y lo que dice él, que represento al «pasado a la España que se oponía a los derechos de las mujeres y a la democracia» es mentira y él lo sabe. A lo largo de casi cuarenta años de vida intelectual y periodística, he defendido siempre la democracia, el liberalismo, la nación española y a las víctimas del terrorismo. Desde Lo que queda de España hasta el último programa de esRadio pasando por treinta y cinco años como columnista de Diario 16, ABC, El Mundo o Libertad Digital.

Por el contrario, Iglesias ha despreciado siempre la democracia, el liberalismo y a las víctimas del terror; más aún: ha mantenido contacto directo la banda asesina -según El Mundo con Herrira, la red de control de los presos etarras, pero basta ver a quién apoya en Navarra-. Iglesias es cómplice de una de las teocracias islámicas más machistas y homófobas del mundo: la iraní. Y a diferencia de mí y de los que cita Isabel Gemio, víctimas del terrorismo o con escolta desde hace años, Iglesias nunca ha defendido la democracia, sino la teoría liberticida de la ETA -véase el vídeo de la herriko taberna-. Y se niega a condenar el asesinato de jóvenes en Caracas o los juicios-farsa de Maduro.

Apunta que:

Tal vez porque, como dice Elorza, no consigue controlar su discurso de odio y violencia, Iglesias embiste así a la muleta de Gemio: «¡Cómo nos odian! ¡Los que no saben más que odiar se les nota en el timbre de voz!». Se ve que no se escucha, la criatura, en los mítines de estos últimos meses. Pero donde Iglesias alcanza el límite de la ridiculez para alcanzar el de la amenaza de muerte es cuando, azuzado por la Gemio, dice que, en realidad, no le odiamos a él «sino a la gente humilde. Creo que no soportan que un chico de Vallecas pueda ser presidente del Gobierno». Hemos «disfrutado de privilegios» (…) «son lo peor de este país. Son un epitafio. Forman parte del Pasado. Forman parte de algo que estudiarán los historiadores».

Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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