Periodismo
Fernando Grande-Marlaska y Rosa Díez. PD

El fin de semana ha sido de lo más agitado en Alsasua, con el acto de Ciudadanos para defender a la Guardia Civil y la españolidad de los vecinos que así se sienten, pero los exaltados proetarras lo convirtieron poco menos que en zona de guerra, y aún dura la resaca a lunes 5 de noviembre de 2018. El PSOE, la sectaria agencia EFE y la soviética RTVE se cubren de gloria apoyando a los proetarras de Alsasua.

Y más cuando todo un ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en lugar de condenar con punto primero y final los altercados provocados por los vándalos, se permite descolgarse con declaraciones como las que hizo en Herrera en COPE:

Lo que no se puede obviar es que había una alta probabilidad de que los incidentes que finalmente acontecieron, surgieran. Podemos creer que el mundo es perfecto y todo el mundo va a respetar el derecho de terceros a manifestarse, pero la realidad no es esa. En ese concepto entiendo de una forma tranquila que quizás para defender a la Guardia Civil y la españolidad de Navarra y de Alsasua se pueden plantear acciones que no conlleven la posibilidad de crispación o de incidentes.

Marlaska confirma así un auténtico manual de cómo generar una polémica, de modo que fueron muchos los protagonistas que se lanzaron al cuello del ministro que se suponía el más centrado de los radicales de Sánchez. El brutal aviso de Rosa Díez: "Tenemos que organizarnos para defender el Estado, la democracia está en riesgo".

El palo -o palos- que le mete Rosa Díez desde su cuenta de Twitter resonará durante varios días: