Periodismo
Rubén Sánchez, en su papel de 'Facuo'; y una charla organizada por Podemos para controlar las redes.

Unos lo llaman guerra cultural. Otros directamente prefieren hablar de terrorismo digital. Lo cierto es que cada vez son más las cuentas extremadamente críticas con la izquierda que, por una u otra razón, han sido reportadas, bloqueadas o eliminadas por Twitter.

Echen un vistazo a este hilo, porque todas tienen algo en común:

El último es sufrir este problema ha sido el afamado periodista Hermann Tertsch, azote de PSOE, Podemos, laSexta...--Los progres de Twitter se ciscan en la libertad de expresión y bloquean durante una semana la cuenta de Hermann Tertsch--.

El columnista denunció en el programa de esRadio 'Sin Complejos' que Twitter le ha suspendido su cuenta oficial de manera temporal.

Según ha asegurado, ha sido por verter un comentario absolutamente "inofensivo" -a su juicio- sobre la ministra de Justicia, Dolores Delgado.

"Tenemos una mafia metida en Twitter que tienen técnicas y todos ellos coordinados para lanzar una compaña contra alguien, denunciar tuits concretos, y así logran que las máquinas de Twitter reacciones y pongan un cierre de estos".

Ya en 2014, en una columna en el diario ABC, la politóloga Edurne Uriarte advertía de lo siguiente:

Las redes están dominadas por la izquierda en España, de ahí que pongan el grito en el cielo cuando llaman gordita a su líder Colau y se queden tan contentas cuando llaman lo mismo a Arias Cañete

Desde entonces, la realidad se ha empeñado en darle la razón.

Todo ello entronca con el escándalo conocido como el 'Facuogate', por el que Rubén Sánchez, portavoz de FACUA y afín a las tesis de Podemos, organizaba cazas de brujas a cuentas críticas con la izquierda.--Estalla el #FacuoGate: Rubén Sánchez organizaba grupos de Telegram con simpatizantes podemitas para 'cazar' disidentes en Twitter--

Así pues, el ya conocido como 'Facuo' coordinaba grupos de Telegram que alentaba a grupos de presuntos ciberdelincuentes para acosar a quienes criticaban a la izquierda.

Sin embargo, y a pesar de algunas certezas y múltiples sospechas, no hay constancia de que la cuenta del susodicho Rubén Sánchez y quienes le apoyan en su supuesta cacería haya corrido la misma suerte que aquellas que se dedican a retratar a la izquierda.