Periodismo
Federico Jiménez Losantos y Pedro Sánchez. PD

Federico Jiménez Losantos da este 14 de abril de 2019 las claves a las llamadas 'tres derechas', es decir Vox, PP y Ciudadanos, para que echen a Pedro Sánchez de La Moncloa. Para ello, en su artículo en Libertad Digital, les aconseja que la primera receta, la más esencial, es que recuerden que en España van a aplicar lo que ya se está haciendo con maestría en Andalucía -Losantos no se traga la encuesta de ABC que da ganador a Sánchez: "¿Dónde han ido a parar los votos de VOX?"-.

Arranca así el director de 'Es la Mañana de Federico':

Pedro Sánchez, a través de sus socios comunistas y separatistas, ha cometido el primer error serio de su campaña electoral, que sería decisivo si la derecha plural no anduviera singularmente errática, confusa y caótica. Tienen días suficientes para enmendarse, lo que no sé es si son capaces de rectificar o seguirán haciendo una campaña electoral digna de Atapuerca, cuando no había redes sociales, los mítines servían para algo más que salir medio minuto en la televisión y los líderes, se creía, eran más importantes que las marcas electorales, que suelen ser más importantes que los partidos.

Pero comunistas y separatistas rufianescos ya han izado la bandera de la II República, que es la de la guerra civil, y han exigido que su socio Sánchez someta a referéndum la independencia catalana y la monarquía, es decir que someta a España a dos plebiscitos de disolución: el del Estado, o sea, la monarquía parlamentaria, y el de la Nación, es decir, su unidad. Lo han dicho claramente Iglesias y Rufián, y ninguno de los tres brillantes y jóvenes líderes del centro derecha ha sido capaz de entender que los socios imprescindibles para la entronización de Pedro I Cum Fraude han colocado el terreno electoral cuesta arriba para ellos, y su causa, jugándose el todo por el todo: una victoria que acarrearía la disolución inmediata del régimen.

Les reclama a los tres partidos que no se queden cortos de miras -Losantos sacude de Albert Rivera: "Tú no sabes lo que es el feminismo porque eso no viene en la Coca-Cola..."-:

Sólo la incomprensiblemente alicorta, gallinácea campaña electoral de Casado y Rivera y la algo sonámbula de Abascal, que tal vez se refugia demasiado en las impresionantes masas de adictos y olvida el no menos impresionante ejército de indecisos, puede explicar que cuando el enemigo, porque en esta campaña hay adversarios dentro de los bloques -socialistas y comunistas, PP, C´s y Vox- pero los bloques son enemigos irreconciliables, no se hayan lanzado de cabeza a defender el Reino de España. Y más con un rey que es el símbolo de la resistencia legal y nacional al golpismo separatista y tiene un nivel de popularidad extraordinario, y la prueba de que la nación y el orden constitucional prevalecerán frente a la alternativa social-comunista-separatista, que son las repúblicas bolivarianas catalanas, o la URSI, Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas, si la República de Euskadi y Navarra se une a los Països Catalans para hacer bulto en Europa.

Dicho de manera esta que los estólidos jefes de campaña, es decir, los agradaores de los césares de las derechas, puedan entenderlo: si las Izquierdas meten miedo a los suyos con la Derecha, las derechas deben meter miedo a los suyos y la parte menos enajenada de los ajenos con la II República, única forma de continuidad del bloque izquierdista-separatista, y la balcanización de España y las guerras civiles en los Països Catalans. Si las derechas pueden perder por el miedo que difunden las izquierdas, las izquierdas pueden perder por el miedo que siembren las derechas. Y nada de caer en la trampa mariacomplejinada de "dejar al margen la Corona", como ya me parece estar oyendo a casadistas y riveristas. La suerte de la Dinastía está ligada de forma irrevocable, por la valerosa actuación del Rey frente al Golpe y al vacío acobardado de Gobierno y Oposición, a la unidad nacional y al régimen constitucional, que es la Monarquía Parlamentaria.

Recuerda la gran intervención de Álvarez de Toledo (PP) -El 'temor' de Losantos ante la desbandada de colaboradores: "Si alguno se fuera a Podemos sería una puñalada"-:

En su gran discurso ante esa cofradía de la cobardía subvencionada que es el Círculo Ecuestre de Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo hizo muy bien en reivindicar el discurso del Rey frente a la claudicación infinita de esa burguesía catalana que, a fuerza de dimisiones, ha acabado por no ser una cosa ni la otra. El Rey está con España y los españoles estamos con el Rey. No hay más que discutir. Lo primero que hay que hacer en esta campaña electoral es defender a los que nos defienden, del Jefe del Estado al Tribunal Supremo, pasando por las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia Civil, garantía constitucional última de la unidad nacional.

No hagamos como los judas vaticanosos del Cristo de Mena, que han pedido a Rivera, Casado y Abascal que no vayan al emocionante acto "para no politizarlo". Antonio Banderas, con el pío Hollywood mediante, sí. Y si fueran los que quieren prohibir la Semana Santa y volar la Cruz del Valle de los Caídos, todavía mejor. Pero las derechas, ay, no, que nos politizan. ¿Habrá peor politización que negar a los políticos su apoyo a la religión? La iglesia institucional española, otra cosa son los católicos, está muerta. Y sin trazas de volver a la vida ni el Domingo de Resurrección. ¡Qué pena da!

Habla de otro de los grandes errores del 'okupa' de La Moncloa -Losantos estalla ante la gran pifia en 'Manual de Resistencia': "Son analfabetos Sánchez, Lozano y el Grupo Planeta"-:

Y el otro error, este propio, cometido por Sánchez ha sido el de ligar el miedo a la Derecha a la formación de un gobierno como el de Andalucía. Ayer recordaba Javier Somalo algunas frases electoralmente suicidas de Falconetti ante ese inmenso sindicato de vagos que la política de claridad y reformas de la nueva Junta de Andalucía, obra de las tres fuerzas diestras, pone ante el temible peligro de acudir al INEM y tal vez, tener que trabajar.

En su discurso de Dos Hermanas, estúpidamente sincero y por eso mismo aprovechable, Sánchez pixit et dixit:

Si la derecha suma, se van a entender y van a hacer en España lo que están haciendo en Andalucía. (...) Hay un riesgo importante de que la derecha sume, por eso es importante que vayamos a las urnas.

E insiste en que:

Y exactamente eso, sin quitar ni poner una palabra, es lo que debería estar haciendo cada uno de los tres partidos que pueden quitarle la Moncloa a Sánchez, como le quitaron San Telmo a su íntima enemiga Susana Díaz: decir que van a hacer en toda España lo que están empezando a hacer, y muy bien, en Andalucía. Yo no sé los votos que puede ganar la Izquierda en esa región y con ese discurso, pero estoy seguro de que, en las regiones sometidas a la corrupción socialista, uncida siempre a la de comunistas y separatistas, la Derecha plural ganaría muchos más. También en Andalucía. Hay que plantarse en Sevilla y decir que la Izquierda quiere llevarnos por el camino de Barcelona, que es el de la tiranía, el matonismo y la corrupción.

Hay tiempo todavía para sembrar en la opinión la simiente de la pura realidad: si gana Sánchez vamos camino de la recesión económica y de la II República, camino de la balcanización y el guerracivilismo en toda España. Pero no se puede perder ni un minuto más en mamarrachadas sectarias. Hay que centrar el mensaje en destruir políticamente a Sánchez e Iglesias, no en ver qué líder de la derecha sale mejor parado en la derrota electoral.

Y también le lanza un consejo a Santiago Abascal -Federico Jiménez Losantos: "Santiago Abascal y su primer reto como líder nacional"-:

No lo ha cometido, aunque en su partido los hay que juegan a ser cabeza de ratón antes que cola de león, pero Abascal cometería un gran error si cree que, tras esa derrota y la inmensa decepción consiguiente, se abriría ante Vox un camino victorioso. Todo lo contrario: la culpabilización generalizada en las derechas llevaría a sectores del PP y Cs a acercarse al PSOE, aunque el PSOE siguiera alejándose de la Ley y de la Nación.

Lo que haga Vox en el futuro -amén de su aportación esencial, que es romper los tabúes de lo políticamente correcto, sumiso ante la Izquierda- lo hará con el PP. Lo que Rivera -que ha comprometido su carrera política en el "No es no, Sánchez"- haga tras las elecciones, lo hará con el PP y Vox. No se trata de lo que quieran ni de que se quieran. Es que o lo hacen juntos o se suicidan. Porque los españoles ni queremos ni vamos a suicidarnos con unos políticos incapaces de explicar a la ciudadanía lo que nos jugamos en estas elecciones, que es bien sencillo: o Reino de España o Repúblicas Socialistas Catalanas. Más sencillo, imposible. Que lo entiendan los tres partidos nacionales, improbable.

Juan Velarde es redactor de Periodista Digital @juanvelarde72