La ansiedad de la ‘trama Gürtel’ por cobrar del empresario Enrique Ortiz, propietario del Hércules FC e implicado en la ‘operación Brugal’, se refleja en las conversaciones grabadas por la policía entre diciembre de 2008 y febrero de 2009. Recelosos, nadie citaba a Ortiz por su nombre. Era “el de las galletas” o “el de las magdalenas”, asociando su apellido a la marca repostera, como descubrió de inmediato la policía …
Lea el artículo completo en www.publico.es