El ex ministro del PP Francisco Álvarez-Cascos protagonizó ayer en Oviedo una exhibición de fuerza ante su propio partido a favor de su pretensión de ser designado candidato conservador a la presidencia del Principado. A pesar del llamamiento que hizo hace una semana Mariano Rajoy a sus barones para que no abrieran un debate sobre la elección de candidatos, el ex secretario general del PP incrementó la presión sobre la cúpula nacional sirviéndose de una, en principio, intrascendente entrega de premios …
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