Y la Guerra Civil se coló en la beatificación

Fray Leopoldo de Alpandeire, el limosnero de Dios, acababa de subir a los altares. Había terminado el rito de la beatificación previo a la Eucaristía. Muchos devotos fervorosos gritaban: «Viva fray Leopoldo». Otros, lloraban. El calor apretaba y los servicios de emergencia ya habían atendido a más de una veintena de asistentes, la mayoría por lipotimias …

Lea el artículo completo en www.publico.es

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído