«El ‘plan B’ era matarme» dice el presidente ecuatoriano

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, insistió ayer en que lo ocurrido el pasado jueves durante la revuelta policial que le mantuvo retenido durante 11 horas por policías sublevados constituyó un intento de golpe de Estado y que su muerte estaba entre los objetivos de los golpistas. Lo hizo ante los ministros de Exteriores de los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que le visitaron en Quito para mostrarle su apoyo ante la crisis, la peor que ha vivido Correa desde que llegó al poder en 2005 …

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