Llorente ofrece su cabeza

Desamparada de Xavi, el jefe de la obra; huérfana de Cesc, el que más se le aproxima por características de juego, y a última hora, por culpa de unas inoportunas anginas, también despojada de Xabi Alonso, centrocampista de fútbol más largo pero igualmente con vocación de director de orquesta. España se vio en Salamanca sin su esencia, el perfil tocador y cuidador del balón de su medio campo (velocidad, precisión y buen gusto mezclados en una sola virtud), aunque también sin mucho enemigo enfrente (o mejor dicho, sin ninguna gana de ataque y con pretensiones exclusivamente defensivas, todos los jugadores reunidos en torno a su área) …

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