El conflicto asusta al centroizquierda

Los cronistas de lo que suele llamarse el pensamiento único intentan hacerse los discretos en Francia desde 2005, cuando la bofetada de las urnas con el no a la Constitución Europea los dejó en ridículo. Al principio de la actual crisis de las pensiones, apoyaron el movimiento al pensar que serviría para desgastar al presidente Nicolas Sarkozy …

Lea el artículo completo en www.publico.es

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído