Un crimen que cuenta con muchos autores

Escuchen a Moyano y a Bonafini , aconsejaba hace poco un funcionario kirchnerista. Indicaba que esas insistentes palabras de amenazas y de diatribas revelarían lo que el kirchnerismo quería. Ellos eran (son, todavía) los voceros más auténticos del oficialismo en su hora declinante. ¿Alguien creyó que las palabras violentas quedarían reducidas sólo a la retórica? Si alguien hizo esa conjetura, mostró más ignorancia que ingenuidad: las palabras siempre les abren las puertas a los hechos …

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