El Mariquelo pide en lo alto de la Catedral que sea de Interés Regional

El Mariquelo pide en lo alto de la Catedral que sea de Interés Regional
. EFE/Archivo

El folclorista salmantino Ángel Rufino de Haro, «El Mariquelo», ha vuelto a subir a la parte más alta de la Catedral Nueva de Salamanca, como hace todos los 31 de octubre, donde ha reclamado que su ascensión sea considerada una Fiesta de Interés Regional.

A las 12,03 horas ha coronado la cúpula de la Catedral Nueva salmantina, aunque no ha subido hasta la bola central que sujeta la veleta del templo, y tras llegar arriba ha soltado una paloma blanca para pedir «paz en el mundo» y ha tocado su charrada en homenaje a esta ascensión.

Esta tradición fue recuperada por Rufino de Haro en 1986, aunque comenzó a hacerse en 1755, cuando el 31 de octubre de ese año se sintieron en Salamanca las consecuencias del terremoto que asoló Lisboa.

A las once y media de la mañana, «El Mariquelo» comenzaba su ascensión a la Catedral Nueva, en esta ocasión por el acceso que se ha creado en el templo para los turistas, conocido como Ieronimus.

Diez minutos más tarde se encontraba entre las tres campanas de la Catedral y ya comenzaba a lanzar mensajes a las miles de personas que se han congregado en la Plaza de Anaya y en la Calle La Rúa para ver esta nueva ascensión.

Otros cinco minutos tardó en llegar al siguiente nivel de la Catedral Nueva, desde donde sale una escalera de hierro hacia el cupulín, donde ha tocado una charrada y ha pedido que su subida sea una Fiesta de Interés Regional.

«La ascensión ha sido una maravilla», según ha asegurado a Efe el propio Ángel Rufino de Haro, una hora después de su subida, mientras era agasajado por cientos de personas y admiradores.

También ha indicado que «la verdad» es que se encuentra «pletórico» y ha reconocido que a la llegada al cupulín de la Catedral Nueva lo ha rodeado para analizar el estado en el que se encontraba, pues ha sido una mañana con fuerte viento, aunque la lluvia ha desaparecido mientras él ascendía.

El primer, y único susto, lo ha dado en el momento de subir la escalera de hierro exterior, ya que al poner el pié en el primer escalón se ha resbalado, pero ha podido seguir con la subida.

Según se recuerda en la Historia de la capital salmantina, en el momento en el que se notaron los temblores de tierra se estaba celebrando una Eucaristía en la Catedral salmantina y la gente se resguardó en ella pensando que era el fin del mundo.

Además, mientras la tierra se movía, la campana más grande del templo, que es conocida como María de la O, empezó a sonar sin que nadie la tocara.

Al comprobarse que no había habido víctimas, el Cabildo de la Catedral promulgó un edicto, en 1755, en el que se anunciaba que la víspera del Día de Todos los Santos una persona subiría a tocar la campana para dar gracias a Dios de que no hubiera ocurrido ningún accidente.

Ese trabajo fue encomendado a «los mariquelos», como se conocía a la familia que vivía en la Catedral, que lo realizó hasta 1976 y diez años después recuperaba esta tradición el folclorista salmantino Ángel Rufino de Haro.

Ahora, el actual «El Mariquelo» sigue con su empeño de mantener viva esta tradición, un trabajo que le hace «sentirse vivo», como ha declarado a Efe.

Este folclorista no sólo se sube cada año, el 31 de octubre, a la parte más alta de la Catedral Nueva de Salamanca, sino que ha llevado sus charradas ante la Torre Eiffel en París, en las pirámides de Gizeh en El Cairo o en el Pan de Azúcar de Río de Janeiro, entre otros lugares.

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