Gallardón no vende edificios y paga alquileres.

MADRID, 19 (OTR/PRESS)

Está dando que hablar la recomendación que Esperanza Aguirre dio a su compañero de partido, y rival permanente, Ruiz Gallardón, para reducir la deuda del ayuntamiento madrileño: que venda edificios, de los que el municipio tiene abundancia… Muy al contrario, según nos cuenta este viernes El Confidencial, Alberto Ruiz Gallardón podría reducir considerablemente la deuda municipal del Ayuntamiento de Madrid con sólo recortar la partida económica que destina año a año al alquiler de sedes y oficinas. Un concepto en el que el alcalde empeña, según la oposición socialista, 52 millones de euros cada ejercicio. Y todo, a pesar de que dispone de un importante patrimonio inmobiliario infrautilizado o, en algunos casos, vacío. La propia Esperanza Aguirre, como decíamos, aconsejó este jueves al alcalde que emprenda una gran desamortización inmobiliaria al estilo de la que, hace dos siglos, llevaron a cabo los ministros Juan Alvarez de Mendizábal y Pascual Madoz. Sería su fórmula para resolver el problema de la deuda municipal que asfixia al Consistorio.

«El Ayuntamiento es propietario de muchísimos edificios que habría que sacar a subasta y vender, especialmente en momentos de crisis como los actuales», explicó Aguirre en Radio Nacional. «No veo por qué las Concejalías tienen que estar situadas en los sitios más caros de Madrid», añadió para meter un poco más el dedo en la llaga de una de las grandes polémicas que ha envuelto la gestión del alcalde de Madrid. Porque Ruiz Gallardón puso de moda, con su llegada al Consistorio en 2003, el cambio de sedes municipales, mudanzas que en su día alcanzaron cifras millonarias. La más llamativa, el propio traslado del Ayuntamiento y del despacho del alcalde al nuevo Palacio de Cristal de Cibeles, lo que ha dejado hasta la fecha una factura de más de 500 millones de euros. El portavoz de la oposición, David Lucas, ha criticado también que los cambios de edificios de algunas concejalías se hayan llevado a cabo «a pesar de que las instalaciones de la Plaza de la Villa (sede histórica del Consistorio) están infrautilizadas». Para los socialistas, algunos casos, han supuesto un auténtico despilfarro. Como el traslado de la sede de Servicios Sociales a la calle de Ortega y Gasset, en pleno barrio de Salamanca, cuyo alquiler cuesta 3,3 millones de euros. La mudanza de la concejalía de Hacienda a la calle Alcalá costó otros 10 millones de euros, mientras que habilitar la nueva sede de Economía en la calle Gran Vía supuso otros 3,2 millones.

El «gran plan de desamortización» de la ‘lideresa’, en cambio, sacaría a la venta muchos de esos edificios vacíos o no suficientemente aprovechados que tiene en su propiedad el Ayuntamiento y que, según explicó Aguirre, «es un patrimonio inmenso». La presidenta habla desde le experiencia que le da el hecho de haber pasado 13 años de su vida como concejal de la institución.

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