Enfundado aún en su mono rojo, con el sudor empapando su rostro y su cabello, Fernando Alonso se recolocó la gorra de Ferrari y dijo: «Los Red Bull estaban en otro planeta ayer y, en esas condiciones, hoy nos tenían que haber doblado dos veces; sólo lo han hecho una y hasta pudimos con Webber. No está mal …
Lea el artículo completo en www.publico.es