«Le están tratando como a un animal enjaulado»

Julian Assange entrando un día tras otro en la comisaría de Beccles, Norfolk. Firmando cada 24 horas para acreditar que, un día más, no pretende escapar. Mostrando la pulsera electrónica que lleva en el tobillo, la que permite que se controlen todos sus movimientos. Intentando proseguir con su trabajo fuertemente vigilado por distintos equipos electrónicos y cámaras …

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