«¿Estás dormido todavía? Eres lo peor, ¡vente ya!»

No importaba el sol, ni el termómetro por encima de los 30 grados. Tampoco el asfalto caliente bajo los pies. A las diez y media de la mañana, varios cientos de personas ya esperaban en el parque del Templo de Debod para formar una de las seis columnas que desembocarían más tarde en el centro de Madrid …

Lea el artículo completo en www.publico.es

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído