La intervención del BCE hace caer la prima de riesgo e impulsa las Bolsas

Trichet saca el ‘bazuca’ y compra deuda española e italiana

El Ibex celebra la decisión con un rebote y recupera los 9.000 puntos

Trichet saca el 'bazuca' y compra deuda española e italiana
Jean-Claude Trichet. EFE

El diferencial baja en más de 80 puntos básicos y cae de los 300 por la compra de bonos de los dos países bajo presión por parte del instituto emiso

Ha habido que esperar cuatro días para ver en acción al Banco Central Europeo desde que Trichet amagó con sacar la artillería pesada para ayudar a España e Italia.

Pero la caballería, una vez que Alemania ha dado su brazo a torcer, ya está aquí.

La prima de riesgo española ha iniciado la semana a la baja y, a las 09.25, se movía sobre los 280 puntos básicos, unos 90 menos que el viernes, cuando cerró en 370 tras una jornada en la que marcó otro récord en la era euro al tocar los 418 puntos básicos.

La mejora se produce después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciase ayer que va a adquirir deuda soberana de España e Italia para evitar un contagio de la crisis a estos países y hoy se haya puesto manos a la obra.

egún cinco operadores consultados por Bloomberg, el instituto emisor, después advertir de que su programa para comprar bonos de los países con problemas seguía en marcha, ya se estaría haciendo con títulos de ambos Estados en el mercado secundario de deuda.

Gracias a ello, el avance en los títulos emitidos por el Tesoro español, cuyo precio cotiza en sentido inverso a su rentabilidad, está permitiendo la mejor jornada para la prima española desde que España entró en el euro.

En concreto, a media mañana, el tipo exigido a los bonos a 10 años se moderaba al 5,3% cuando el viernes acabó el día sobre el 6%, mientras el bono alemán retrocedía por primera vez en las últimas sesiones y se situaba en el 2,5%.

El español Ibex 35 se ha sumado a las buenas noticias y está celebrando los avances en la deuda con un importante rebote. Así, a pocos minutos de las 10.00, repuntaba más de un 3,3%, aunque un cuarto de hora antes había llegado a subir un 3,8%, lo que le ha permitido recuperar transitoriamente la cota psicológica de los 9.000 puntos.

Entre sus valores, las mayores ganancias se registraban en la banca, donde Santander y BBVA se apreciaban más de un 6%.

En el resto de parqués europeos, que habían abierto con más dudas tras las caídas registradas de madrugada en Asia, subían a la misma hora entre el 0,40% y el 0,35% para País y Londres, mientras Fráncfort se mantenía en negativo.

Sí ha abierto al alza la otra Bolsa afectada por la decisión del BCE: Milán, muy castigada en las últimas jornadas, incluso más que el Ibex, avanzaba un 3,7%. Libosa, por su parte, remontaba un 1,7%. En los mercados de deuda, el euro recuperaba posiciones frente al dólar y se cambiaba por 1,43 unidades del billete verde cuando el viernes cerró en 1,42.

La rebaja de la calificación de EE UU por parte de Standard & Poors hacía prever un lunes intenso en los mercados. Esta noche, las Bolsas asiáticas han registrado pérdidas ya que pese a la mejora en la crisis de deuda del euro, el futuro que afronta la economía internacional sigue siendo incierto por las noticias que llegan de EE UU.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio, que ya el viernes cayó un 3,72%, abrió este 8 de agosto de 2011 con un descenso del 1,48% para continuar la sesión hasta caer un 2,18%. Seúl, que abrió con una caída 1,4% y llegó a perder un 6,3% a media sesión, se ha llevado la peor parte y ha caído un 3,8%, mientras que las Bolsas de Shangái, Sydney y Bombay han descendido más de un 3%.

En otra señal de que hay que mantener la prudencia frente a la euforia que se vivía en Europa, los inversores han seguido trasladando su dinero de la deuda estadounidense a otros valores considerados como refugio, que es el caso del oro. Gracias a esta tendencia, el precio de la onza para entrega en diciembre ha tocado esta mañana los 1.697 dólares, su nivel más alto de la historia.

Los mercados exigen hechos

Para que llegue la calma, aunque sea aparente, los inversores, los analistas o los corredores de Bolsa, en definitiva, los agentes del mercado, exigen hechos. El viernes un rumor corrió como la pólvora por los parqués. El Banco Central Europeo (BCE) había pedido precio para comprar deuda italiana y española.

Bastó para que los mercados aflojaran la presión sobre la prima de riesgo de estos países, que habían marcado nuevos máximos, y para que las Bolsas subieran, momentáneamente eso sí.

Este lunes 8 de agosto de 2011 los ojos mirarán en la misma dirección. Y ahí hay que enmarcar la intervención «significativa» anticipada anoche el BCE, que por otra parte hoy deberá confirmar sus compras de la semana pasada, si realmente tuvieron lugar.

De la decisión de Fráncfort, y de lo que el BCE entienda por «significativa» depende en buena medida que esta semana no se convierta en otra Semana de Pasión en pleno agosto. De momento, está cumpliendo con su objetivo, aunque el hecho de que en agosto haya menos actividad intensifica los movimientos en las rentabilidades y aumenta la volatilidad en la renta variable.

La pasada ya se saldó como la peor desde noviembre de 2008 si se toma como referencia el índice paneuropeo EuroStoxx 600. El índice selectivo español, el Ibex 35, perdió casi el 10% de su valor y cayó hasta los 8.671 puntos, el nivel más bajo desde junio del año pasado. No obstante, Trichet y su bazuca ya están aquí.

 

 

 

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