"Injerencia injustificable en su intimidad"

El padre de la Reina Letizia reclama 8.000 € a El Español de Pedrojota por llamar «republicanos» a «los Ortiz»

El artículo sobre la tía de la reina ni siquiera citaba a Jesús Ortíz, que tampo aparecía en fotos

El padre de la Reina Letizia reclama 8.000 € a El Español de Pedrojota por llamar "republicanos" a "los Ortiz"
Jesús Ortíz Álvarez EE

No siempre los artículos de que escribimos los periodistas son bienvenidos y muchas veces causan malestar en los personajes que se mencionan en los mismos. (La sorprendente foto que le ha tomado Letizia a su marido en plena calle junto a una lanzada mujer).

Jesús Ortíz Álvarez, padre de la reina Letizia, ha presentado en los Juzgados de Pozuelo de Alarcón (Madrid) una demanda contra El Español y su director, Pedrojota Ramírez, «por vulneración del derecho a la intimidad personal y familiar y la protección de datos de carácter personal» (Un experto denuncia el fraude de Pedrojota para inflar el tráfico de El Español: «Sus anunciantes deberían sentirse estafados»).

La demanda se refiere a una noticia publicada por este medio digital el pasado 17 de julio referida a Henar Ortíz y centrada en la difusión por ella de un tuit en el que afirmaba que «Los Borbones se han hecho ricos a nuestra costa» (El detalle que oculta el vestido de la reina Letizia y que muy pocos han descubierto).

El mensaje de la tía de la reina apareció el 14 de julio, tres días después de que El Español informara de una grabación realizada por el comisario José Manuel Villarejo a la examiga íntima del rey emérito, Corinna Larsen, sobre actividades económicas irregulares de Juan Carlos I, que según ella la habría utilizado como testaferro (Ensalada de garrotazos a Pedrojota Ramírez por lanzarse al cuello de Ana Rosa Quintana por, según él, «humanizar a un líder de extrema derecha»).

Henar Ortiz anunciaba en el tuit que acababa de firmar a favor de la celebración de un referéndum para abolir la monarquía e implantar en España una república, y animaba a sus seguidores a suscribir la misma propuesta, según recoge El Español.

La noticia objeto de la demanda del padre de la reina hacía alusión a antecedentes en los que la tía de Letizia Ortíz ha hecho manifestación pública de sus preferencias republicanas. Las dos últimas líneas del artículo señalaban:

«Y es que, al igual que la propia Letizia antes de conocer al actual rey, los Ortiz se proclaman republicanos, y Henar la mayor portavoz de todo ello».

Esas 28 palabras finales son, según el demandante, una «injerencia injustificable» en sus derechos, aunque la noticia ni le mencionaba. Tampoco aparecía su fotografía ni ningún otro dato referido en concreto a su persona.

«Jesús Ortiz Alvarez, casado, trabajador por cuenta ajena en una firma de capital privado dedicada a la comunicación corporativa, ha llevado desde siempre una vida discreta en todos los campos, habiendo sido siempre fiel custodio de su intimidad familiar y personal sin haber protagonizado personalmente ninguna actividad pública relevante», arranca la demanda.

«Ciertamente», añade, «es el padre de Dña. Letizia Ortiz Rocasolano, pero no ejerce ni ha ejercido actividad pública ni social trascendente ni participa o ha participado en espacios audiovisuales, impresos o digitales cuyo contenido sea la vida personalde.sus protagonistas. También es hermano de Dª Henar, protagonista de la publicación».

La demanda se queja de que Jesús Ortiz, «siempre de manera involuntaria», aparece en medios de comunicación que, según afirma, hacen de su vida «un escaparate público».

«Sus datos y/o imagen han sido transmitidos sin su aquiescencia y publicados sin su consentimiento a través de informaciones irrelevantes e innecesarias, como es la que hoy nos ocupa, con el agravante, además, de ser falsa».

Según el padre de la reina, la alusión a «los Ortíz» le incluye a él, «que ni se ha proclamado republicano ni su hermana Henar es ‘su portavoz'».

La demanda saca a relucir en su apoyo la sentencia dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la publicación de fotografías de la princesa Carolina de Mónaco en actividades privadas, considerando que esa difusión «no contribuye a ningún debate de interés general para la sociedad pese a la notoriedad de la demandante».

«Evidentemente», deduce el padre de la reina Letizia, «si la princesa Carolina no desempeñaba una función oficial, qué habría que decir de mi».

Jesús Ortíz «tiene derecho a que los demás no sepan qué hace o qué piensa en asuntos personales», afirma. «Tienes derecho a una vida tranquila y apacible sin que deba soportar seguimientos ni falsas publicaciones sobre sus creencias o ideología política. Tiene derecho a su espacio y a su tiempo y a estar resguardado de la curiosidad ajena, así como a mantener una calidad mínima de vida humana, sin agobios y sin importunaciones. Tiene derecho a no ser vigilado ni observado y, en definitiva, tiene derecho a un espacio físico y espiritual excluido del resto de la sociedad», afirma.

La demanda reconoce que la adscripción ideológica de una persona a una determinada corriente política o a un determinado concepto del Estado «no es ni puede ser ofensivo en sí mismo, aunque no tiene por qué divulgarse sin el consentimiento del afectado».

Pero considera que «a nadie se le escapa que la información publicada busca intencionadamente con la mentira provocar en el público hilaridad y desconcierto ante la situación contradictoria en que el medio sitúa a mi mandante y su familia».

«Se entenderá mejor con un ejemplo», asegura. «Defender el sometimiento de un justiciable en cualquier supuesto criminal a un Tribunal del Jurado en la creencia de que la verdadera justicia la aplica el pueblo no es deshonroso ni atenta contra la reputación ni la fama de nadie; pero poner en boca, por ejemplo, de un magistrado que ‘la Justicia la debe administrar el pueblo a través del Tribunal del Jurado y no los jueces o magistrados’ es cuanto menos censurable, precisamente por el desvalor que el propio juez estaría haciendo de su función jurisdiccional».

Jesús Ortiz reclama a El Español 8.000 euros. Afirma que aunque el «daño moral» que se le ha ocasionado con esas dos líneas es «incalculable», lo cuantifica «prudencialmente en esa cantidad. A este respecto, cita como referencia -aunque no explica por qué- una sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Madrid que otorgó una indemnización de 20.000 euros a Pablo Iglesias, dirigente de Podemos, al que un periodista llamó «chorizo», «mangante» y «gilipollas».

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