"Admiro sincera y profundamente la serenidad, la aceptación democrática y la deportividad de las izquierdas españolas ante la derrota"

La tremenda patada en el culo que le da Ussía a la ‘Sultana’, los comunistas y señora de Kichi

"Suprimir los talleres de masturbación de las asociaciones feministas equivaldría a amputar los derechos conseguidos por las mujeres en Andalucía"

La tremenda patada en el culo que le da Ussía a la 'Sultana', los comunistas y señora de Kichi
Susana Díaz y Teresa Rodríguez TW

Irónico y siempre bien atinado, Alfonso Ussía le dedica este jueves 17 de enero de 2019 su artículo en ‘La Razón’ al mal perder de la izquierba en Andalucía, con tintes algo grotescos y una brutal carga de profundidad para la señora de Kichi, Susana Díaz y comunistas varios.

Con el título de ‘Deportividad democrática’, el periodista y escritor anuncia que la que se les viene encima es peor, y no con poca guasa asegura que

«admiro sincera y profundamente la serenidad, la aceptación democrática y la deportividad de las izquierdas españolas ante la derrota. Susana Díaz ha dado sobradas muestras de ello. Los miles de andaluces que se manifestaron ante el Parlamento de Andalucía para protestar por el triunfo de las fuerzas fascistas lo hicieron por su hondo sentido de la democracia».

El texto no tiene desperdicio:

«Admiro sincera y profundamente la serenidad, la aceptación democrática y la deportividad de las izquierdas españolas ante la derrota. Susana Díaz ha dado sobradas muestras de ello. Los miles de andaluces que se manifestaron ante el Parlamento de Andalucía para protestar por el triunfo de las fuerzas fascistas lo hicieron por su hondo sentido de la democracia.

Cuando el PP de Javier Arenas ganó las elecciones y los socialistas y comunistas se unieron para impedir que presidiera la Junta, no hicieron otra cosa que facilitar la victoria de los demócratas. Otra cosa, inaceptable por cierto, es que se unan los populares y los ciudadanos para gobernar. Eso es casi un golpe de Estado.

Me emocionó la natural improvisación de la flota de autobuses fletados por las asociaciones feministas. Tengo entendido que todas las viajeras pagaron sus billetes de sus modestos bolsillos. Hay belleza, mucha belleza en ese arrebato de generosidad. Como en la intención de impedir el acceso al Parlamento de los partidos políticos invasores.

Porque la democracia, y a ver si se enteran de una vez las derechas, sólo es respetable y respetada cuando las izquierdas obtienen el triunfo. De ahí que la acción de rodear el Parlamento merezca toda la solidaridad de la ciudadanía. Más de un millón y medio de andaluces, de malos andaluces, de andaluces desagradecidos, han votado a los partidos de centro, centro-derecha y derecha.

Cuarenta años cuidando con mimo y gobernando con decencia Andalucía, y los andaluces, sin ponerse de acuerdo, abandonan a la Sultana, a los comunistas y a la señora de Kichi. Desconcertante, alevoso e ingrato a la vez.

Me hiere leer y oír que las muchísimas asociaciones de feministas subvencionadas por la Junta de Andalucía gobernada por los socialistas se han alzado contra el PP y Ciudadanos para exigir la continuidad de las subvenciones. Estas asociaciones son de gran utilidad para el desarrollo de Andalucía.

La libre disposición de esos presupuestos tan llamativos forma parte de las obligaciones innegociables de los nuevos gobernantes. Los talleres de masturbación no pueden desaparecer, porque la modernidad está instalada en sus actividades. Las derechas, incluidos los centros, no entienden que los talleres de masturbación han logrado en Andalucía que la economía avance y la igualdad se estabilice.

Suprimir los talleres de masturbación de las asociaciones feministas equivaldría a amputar los derechos conseguidos por las mujeres en Andalucía, que han estado diez siglos persiguiendo esas agradables costumbres. La agricultura, la pesca, la industria, el turismo y demás zarandajas no pueden beneficiarse de la reducción presupuestaria de las asociaciones feministas.

Me llevaría un gran disgusto si las más de mil asociaciones de este tipo, que pagamos con placer y buena voluntad todos los españoles, –menos los catalanes, que carecen de recursos autonómicos–, experimentan un descenso en sus ingresos por culpa de los fascistas que se han apoderado del Gobierno de la Junta de Andalucía.

Días tristes para los auténticos demócratas de nuestras izquierdas, que una vez más, nos han dado un ejemplo de serenidad, buen perder, y orgullo democrático. Sucede que Susana Díaz no es la única culpable. En las autonomías gobernadas por las izquierdas, la cosecha de votos socialistas se aventura menguada.

Injustamente menguada por la generosidad de Sánchez con Cataluña y su escaso cariño al resto de España. En Extremadura, en Galicia, en Madrid, en Cantabria, en la alta Castilla y en la baja, en Murcia, en Valencia, en las islas, en Vasconia y Navarra, en la Rioja, se ha admitido con alegría y gozo que Cataluña perciba el dinero que quitan a los demás, porque también es democrático.

Sucede que muchos ciudadanos, fascistas sin remedio, siguen enfadándose con las traiciones y las injusticias y cambian el voto. Nada hay que temer. Cuando pierdan, lo harán como en Andalucía, con serenidad y deportividad democrática.

Siempre que sobrevivamos, claro».

Ana Rosa calza una buena tunda al número dos de Susana Díaz que va mintiendo por las teles

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