De origen italiano, pero de nacionalidad argentina, hace ya varias décadas que el arquitecto Luis Antonio Gasparini aterrizó en Andalucía

El asqueroso gesto del cazador de Podemos tras pegarle un tiro en la cabeza al pequeño Aitor

"Si él fuera el juez, él mismo se condenaría a prisión permanente revisable"

El asqueroso gesto del cazador de Podemos tras pegarle un tiro en la cabeza al pequeño Aitor
Luis Antonio Gasparini TW

Hace ocho días ocurrió la tragedia en la finca sevillana La Lapa, en Guillena, y ahora se saben mas detalles sobre este terribe suceso que se cobró la vida de Aitor, un niño de cuatro años cuando se encontraba de caza junto a su padre, y que falleció de un disparo en la cabeza que le propinó por accidente Luis Antonio Gasparini, alias ‘Nino’.

Eran más de las 11 de la mañana y el pequeño de cuatro años estaba sentado en un banco en el puesto de caza que le habían asignado. Y de pronto, mientras sonaban los disparos, el pqueño cayó al suelo.

Según da cuenta ‘Crónica’ de ‘El Mundo’, el mentado un arquitecto italiano de 60 años y de nacionalidad argentina y para más señas activo militante de Podemos, -fue uno de los firmantes, en 2015, de un manifiesto contra el apoyo al PSOE de la plataforma Levantemos El Puerto -la marca con la que Podemos concurrió a la elecciones municipales ese mismo año, para hacerse con la alcaldía de la localidad gaditana- se encontraba a más de un centenar de metros del niño.

Había pagado entre 200 y 300 euros para participar en la montería, a la que había acudido con un amigo.

Ahora, según dice su abogado, «está en tratamiento psicológico», hundido.

«Si él fuera el juez, él mismo se condenaría a prisión permanente revisable».

Gasparini, que aterrizó en Andalucía, instalándose definitivamente en el Puerto de Santa María, donde es muy conocido como arquitecto [tiene la medalla de plata por sus 25 años como colegiado en el Colegio de Arquitectos de la provincia de Cádiz], profesión que comparte con su esposa, tuvo sin embargo una actitud lamentable tras el accidente.

Así, y según afirma Rosario Serrano, la abogada de la familia del pequeño, asegura que tras el disparo, Luis Antonio «no se acercó al niño para auxiliarlo. Sabía perfectamente lo que había hecho, se dio media vuelta y se marchó».

Él, sin embargo, dio otra versión en el juzgado. Dijo que desconocía que hubiera un niño en la montería y que tampoco sabía la ubicación del resto de los puestos. Una versión que el padre de Aitor, José Antonio Ávalo, contradice:

«Porque precisamente él, o su acompañante, le hicieron una foto al niño», sostiene en conversación con Crónica.«Todo el mundo en la montería sabía que estaba allí. Era un pequeño gran hombre y muy responsable».

Mientras Aitor miraba sentado en su banquito, el cazador Luis Antonio salió de su puesto y, buscando el tiro, caminó 20 metros en línea recta. Ante el juez del juzgado de instrucción número 16 de Sevilla declaró este lunes que oyó un ruido en unos matorrales que pensó que se trataba de la rehala de perros y jabalíes, giró el arma a la derecha 90 grados y, sin ver la presa, apretó el gatillo.

Este jabalí muerto resucita en el maletero del coche de sus cazadores

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