Dicen que de donde no hay no se puede sacar.
Y en el caso de Pablo Iglesias es imposible hallar moderación cuando se refiere a determinados comunicadores que no están en su espectro ideológico.
Durante estas últimas fechas el muñeco del pim, pam, pum de los podemitas es el presentador de ‘El Hormiguero’ (Antena 3).
A Pablo Motos le está cayendo la del pulpo desde que se atrevió a alzarse contra el pufo legislativo del ‘solo sí es sí’.
Ataques que parten desde dirigentes de Unidas Podemos, una campaña publicitaria lanzada desde el Ministerio de Igualdad de Irene Montero para tildarle de machista o artistas de medio pelo y más desaparecidas en combate que Rambo que denuncian, casi tres lustros después, lo mal que lo pasaron en una entrevista con el showman de Atresmedia.
Y, claro, no podía faltar a la ‘fiesta’ de la lapidación el ‘macho alfa’, Pablo Iglesias.
En un artículo en CTXT retrata a Motos como un cuñado de tomo y lomo, aparte de considerarle una persona reprimida:
Si Jorge Javier es progresista (hasta el punto de echarme de vez en cuando un cable incluso a mí y a otra gente de Podemos), Motos es básicamente el facha que encarna el cuñadismo de las masculinidades empequeñecidas en España. Motos es un símbolo y una referencia para los hombres que se ven o se sienten pequeños. Motos encarna el éxito del hombre cuya pequeñez intelectual y moral no le impide alcanzar el éxito, que para esa comunidad significa básicamente pasta y pibones…
Motos, que es un consumado deportista y que algo de salud postural conoce, quiso tener un favor con Iglesias regalándole un aparato que le corrigiera al líder podemita un defecto en la espalda. Pues bien, ahora el político devenido en analista político le ‘agradece’ de esta manera el favor:
Motos no tiene un pelo de tonto pero, como a cualquier hombre orgulloso de sí mismo, le pudo ir de sobrado. Les contaré una anécdota. Una de las veces que fui a El Hormiguero, Motos me dijo que le preocupaba verme tan encorvado y me regaló una TRX, un sistema de cuerdas para el entrenamiento en suspensión a partir del propio peso corporal, muy favorable para los ejercicios de espalda. Pero hay que ir muy de sobrado para regalarle a un líder político una máquina de ejercicios para que corrija su chepa. En aquel momento pensé en enviarle de vuelta unos zancos o unos zapatos de suela alta pero, ¡qué narices!, la TRX era un regalo muy útil. Le di las gracias.

Y ya más caliente que el palo de un churrero, el ‘marqués de Galapagar‘ se lanza en plancha contra Motos por despellejar la ley impulsada por Irene Montero:
El otro día, Motos volvió a ir de sobrado pero, esta vez, se colocó una soga en su propio cuello. La suerte a veces cambia de banda, cantaban los Estopa y así fue. No solo convirtió la campaña “Entonces quién” del Ministerio de Igualdad en la más vista de la historia de un gobierno en España, sino que desató un movimiento ‘Me too’ que estalló contra el machismo casposo de los hombres pequeños que Motos lleva años representando. Los intentos desesperados de Atresmedia por eliminar los vídeos de las hazañas de Motos solo han provocado que estos vídeos se viralicen aún más y han conseguido que Pablo Motos vaya a pasar a la historia como la figura popular encarnadora del machismo.
Remacha asegurando que el programa de Motos dejará de ser referente para la clase política:
Basta saber un poco de televisión y comunicación para entender que el tropiezo de Motos definirá su legado audiovisual para siempre. Verán que, a partir de ahora, salir en ‘El Hormiguero’ dejará de ser tan importante para los líderes políticos. Si Ayuso va mañana al programa, el favor se lo estará haciendo ella a Motos. El machismo de Motos representa a una parte muy importante de la sociedad.
El zasca de la hemeroteca
Sin embargo, el discurso indignado de Pablo Iglesias contra Pablo Motos se va por el desagüe.
Y es que el fundador de Unidas Podemos acudió en alguna que otra ocasión al programa de entretenimiento de las noches de Antena 3 y entonces nunca denunció ninguna de estas barrabasadas que ahora denuncia en ese digital.
Pero, ya puestos a hablar de machismo y de ser un casposo, está circulando por las redes un vídeo que es pura maravilla.
En él, Iglesias desvela la técnica que ha llegado a usar para llevarse a una fémina a mantener algo más que una simple conversación de café:
Yo soy de los que se hace de rogar y a veces un no es un…. hummmm.
Y todo esto lanzando miradas picaronas y con una más que evidente sonrisa picarona.
