Formidable.
Benjamín López, subdirector de ‘esDiario‘, intervino en ‘La Segunda Dosis‘ (Periodista Digital) para dar un repaso contundente a la actualidad.
Varios puntos sobre la mesa, pero para empezar, este periodista puede presumir de haber sido de los primeros en haber sido bloqueados en redes sociales por el hoy ministro de Transportes, el bulldog Óscar Puente:
Óscar Puente me bloqueó hace años cuando ya era alcalde de Valladolid, este señor se dedica a hacerlo cuando alguien le lleva la contraria en Twitter.
Ya más en serio, López subrayó que no es de recibo que un responsable político tenga esta clase de comportamientos:
Me parece impresentable que bloquee a políticos cuando tiene un tema tan candente como el de los Cercanías de Madrid.

Sobre la cuestión de la amnistía y si los cinco diputados de Podemos que han abandonado Sumar para irse al Grupo Mixto podrían echarla abajo, Benjamín López tiene claro que eso ahora no va a pasar:
A la amnistía le queda mucho recorrido parlamentario. Los de Podemos ahora no van a votar en contra porque tienen que hacerse valer y hacer valer sus amenazas. Esta ley tiene que ir luego al Senado, tendrá que volver al Congreso de los Diputados y si los de Podemos tienen tanto enfado que pretendan acabar con la legislatura, entonces sí lo harían. Sería un suicidio que ahora en el Congreso, en este primer trámite, votasen en contra.
Finalmente, sobre la presentación del nuevo libro de Pedro Sánchez, no dudó en calificar el evento de frívolo y norcoreano:
La presentación de ‘Tierra Firme’ es la expresión del sanchismo, es el ejemplo de lo que es el sanchismo. Pedro Sánchez va a presentar su libro que no ha escrito él y que ni tan siquiera habrá leído, lo presenta con Jorge Javier Vázquez, que ya me parece una frivolidad absoluta, lo retransmite la web de La Moncloa, mezclando el interés general con el particular y con 14 ministros en horario laboral que están allí haciendo la pelota al jefe. Y se pone a hacer chistes baratos sobre el mediador y usando medios públicos para hacerse propaganda. Me parece lamentable. Es el sanchismo, utilizar lo público como privado, el pensamiento único, los aplausos norcoreanos. Ha sido todo vergonzoso, pero tampoco sorprende demasiado.